Gobierno De Estados Unidos Desplegará, Este Lunes, Agentes Migratorios En Aeropuertos En Medio De Cierre Parcial -  AmCham Colombia
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Gobierno de Estados Unidos desplegará, este lunes, agentes migratorios en aeropuertos en medio de cierre parcial

22 de marzo de 2026

El presidente Donald Trump confirmó que a partir de este lunes se desplegarán agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en aeropuertos de Estados Unidos, en respuesta a la creciente crisis operativa derivada del cierre parcial del gobierno y la falta de financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

La ausencia de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) alcanzó niveles críticos durante el fin de semana, con tasas superiores al 30% en aeropuertos clave como Nueva York (JFK), Atlanta y Houston, lo que ha generado largas filas, retrasos y riesgos operativos en plena temporada alta de viajes.

Miles de agentes de seguridad aeroportuaria llevan semanas trabajando sin salario, lo que ha provocado renuncias, ausencias masivas y dificultades económicas para los trabajadores. En paralelo, ICE,  que sí cuenta con financiamiento, será utilizado para cubrir funciones operativas, principalmente en áreas no especializadas, con el objetivo de liberar personal de la TSA y agilizar los controles de seguridad.

La administración ha defendido la medida como una solución inmediata para mitigar el colapso del sistema aeroportuario, mientras insiste en que el bloqueo presupuestario responde a desacuerdos políticos en el Congreso sobre políticas migratorias. Sin embargo, el despliegue ha generado fuertes críticas por parte de legisladores y sindicatos, que advierten sobre riesgos en seguridad y cuestionan el uso de personal no especializado en funciones críticas.

El episodio refleja el impacto económico y operativo del estancamiento político en Washington, con efectos directos sobre la movilidad, el turismo y la actividad empresarial, en un momento de alta demanda de viajes y creciente presión sobre la infraestructura de transporte en Estados Unidos.

SECRETARIO DEL TESORO DEFIENDE ESTRATEGIA ENERGÉTICA Y ADVIERTE IMPACTO TEMPORAL POR GUERRA CON IRÁN

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, defendió la estrategia económica y energética de la administración Trump frente al conflicto con Irán, señalando que el aumento en los precios del petróleo será temporal y responde a un objetivo geopolítico de largo plazo: debilitar la capacidad del régimen iraní de influir en los mercados energéticos globales.

Durante una entrevista televisiva en NBC News, Bessent afirmó que la actual presión sobre los precios de la energía es el resultado de una disrupción controlada y anticipada. Según explicó, la administración ha buscado evitar un escenario de precios extremos, por encima de US$150 por barril, mediante la liberación de reservas y la flexibilización de flujos de crudo, incluso permitiendo que petróleo iraní llegue a mercados distintos a China.

El funcionario destacó que esta estrategia busca aumentar la oferta global y contener los precios, al tiempo que mejora la trazabilidad de los ingresos petroleros de Irán. En ese sentido, sostuvo que permitir la circulación de crudo iraní en mercados aliados facilita el control financiero y limita el uso de esos recursos para financiar actividades consideradas hostiles.

Bessent también subrayó que Estados Unidos cuenta con una posición sólida en materia energética, al ser prácticamente autosuficiente, lo que le permite mitigar el impacto interno de las disrupciones globales. Añadió que la coordinación internacional, incluyendo la liberación de reservas estratégicas por parte de más de 30 países, ha sido clave para evitar un choque más severo en los mercados.

En cuanto al impacto para los consumidores, el Secretario reconoció que habrá un periodo de precios elevados, aunque evitó precisar su duración. No obstante, insistió en que se trata de un costo de corto plazo frente a un objetivo estratégico mayor: reducir de manera definitiva la capacidad de Irán de desestabilizar el mercado energético y avanzar hacia un escenario de mayor seguridad global.

El funcionario reiteró que la administración mantendrá todas las opciones sobre la mesa en el conflicto, incluyendo medidas adicionales sobre infraestructura energética iraní, mientras continúa evaluando la evolución del mercado petrolero y sus implicaciones económicas a nivel global.

PRESIDENTE TRUMP DA ULTIMÁTUM A IRÁN Y ELEVA RIESGOS PARA INFRAESTRUCTURA ENERGÉTICA GLOBAL

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un ultimátum a Irán al exigir la reapertura total del estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, advirtiendo que, de no cumplirse, Washington atacará y “destruirá” instalaciones eléctricas clave del país. El mensaje marca una nueva escalada en el conflicto y refuerza la presión sobre uno de los principales puntos críticos del comercio energético mundial.

En respuesta, Irán advirtió que cualquier ataque a su infraestructura energética desencadenaría represalias contra instalaciones de energía y agua en países aliados de Estados Unidos en el Golfo. El riesgo de ataques cruzados sobre infraestructura civil podría tener consecuencias severas para millones de personas en la región y agravar la crisis humanitaria.

El estrecho de Ormuz permanece prácticamente bloqueado, afectando el tránsito de cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado global, lo que ha generado una fuerte volatilidad en los mercados energéticos. Analistas advierten que el ultimátum estadounidense introduce un nuevo nivel de incertidumbre, con potencial impacto inmediato en los precios del petróleo y en los mercados financieros internacionales.

La escalada también incrementa el riesgo de daños estructurales a la infraestructura energética regional. Países del Golfo dependen en gran medida de sistemas eléctricos y de desalinización para garantizar agua potable y habitabilidad, por lo que un ataque podría desencadenar interrupciones críticas en servicios básicos y afectar la estabilidad económica de la región.

En paralelo, el conflicto continúa expandiéndose en el plano militar, con el uso de misiles de mayor alcance por parte de Irán y ataques a infraestructura en varios países. Este escenario eleva la presión sobre las cadenas globales de suministro energético y refuerza los temores de una crisis prolongada con efectos inflacionarios a nivel global.

ESCALADA ENTRE EE. UU. E IRÁN IMPULSA NUEVAS ALZAS EN EL PRECIO DEL PETRÓLEO

Los precios del petróleo se perfilan al alza al inicio de la semana, tras cerrar en su nivel más alto en casi cuatro años, en medio de una creciente escalada entre Estados Unidos e Irán que ha puesto en riesgo la infraestructura energética global y el suministro de crudo.

El presidente Donald Trump elevó la presión al amenazar con atacar plantas energéticas iraníes si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, lo que ha incrementado la incertidumbre en los mercados. En respuesta, Irán advirtió que podría atacar infraestructura vinculada a Estados Unidos en la región del Golfo, incluyendo instalaciones energéticas clave.

El crudo Brent cerró en US$112 por barril, su nivel más alto desde 2022, acumulando fuertes incrementos en las últimas semanas. Analistas advierten que la confrontación directa sobre infraestructura energética podría generar un nuevo salto en los precios, ante el riesgo de interrupciones prolongadas en el suministro.

El conflicto ya ha tenido efectos significativos en la oferta global. La interrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz ha generado pérdidas equivalentes a cientos de millones de barriles, mientras ataques a refinerías y puertos en países del Golfo han aumentado la volatilidad en los mercados.

Expertos del sector señalan que una afectación sostenida a la infraestructura energética podría tardar hasta seis meses en normalizarse, lo que prolongaría la presión sobre los precios del petróleo y aumentaría los riesgos inflacionarios a nivel global. Además, el escenario de escalada mantiene en alerta a los mercados ante posibles impactos en el comercio internacional y la estabilidad económica.

SENADO DE EE. UU. SE PREPARA PARA VOTACIÓN FINAL SOBRE NOMINACIÓN DE MARKWAYNE MULLIN A SEGURIDAD NACIONAL

El Senado de Estados Unidos se encamina a votar esta semana la confirmación del senador republicano Markwayne Mullin como nuevo secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), tras un avance clave en el proceso legislativo registrado este fin de semana.

La nominación superó una etapa decisiva luego de que el Senado aprobara, con 54 votos a favor y 37 en contra, la moción para limitar el debate, lo que allana el camino para una votación final que podría darse en los próximos días. De ser ratificado, Mullin reemplazaría a Kristi Noem, quien fue destituida por el presidente Donald Trump a comienzos de marzo.

El proceso ya había tomado impulso días antes, cuando el Comité de Seguridad Nacional del Senado votó a favor de enviar la nominación al pleno, pese a la oposición de su presidente, el senador republicano Rand Paul, reflejando divisiones internas dentro del partido.

La eventual llegada de Mullin al DHS se produce en un contexto de alta presión institucional, con la agencia sin financiamiento por más de un mes y en el centro del debate político por las políticas migratorias y la operación de seguridad interna.

De confirmarse, Mullin no solo asumiría el liderazgo de una de las agencias más estratégicas del gobierno estadounidense, sino que también se convertiría en el segundo miembro de una comunidad indígena en integrar el gabinete federal, en un momento de alta sensibilidad política y operativa para la seguridad nacional del país.