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JOHN MCNAMARA REGRESA A COLOMBIA Y ADVIERTE DETERIORO EN LA RELACIÓN BILATERAL CON EE. UU.

9 de julio de 2025

Se retoma el diálogo, pero la relación sigue en “tendencia negativa”. El encargado de negocios de EE. UU. en Colombia, John McNamara, regresó este 8 de julio a Medellín tras ser llamado a consultas por Washington el 3 de julio, tras comentarios del presidente Petro.

Desde la Feria Aeronáutica, advirtió: “Llegué a Medellín con preocupaciones persistentes de mi Gobierno sobre la retórica y acciones de los más altos niveles del Gobierno colombiano, y veo la relación en tendencia negativa.” 

Y enfatizó que Washington actuará con firmeza: “Estados Unidos continuará tomando medidas decisivas para frenar la migración ilegal, abordar los múltiples temas pendientes en nuestra relación comercial, contrarrestar el flujo de narcóticos hacia nuestras fronteras, llevar a los narcotraficantes ante la justicia y fortalecer la seguridad en toda la región”

Desde la Cámara Colombo Americana – Amcham Colombia resaltamos que si bien se retoma el diálogo diplomático entre Colombia y EE. UU., persisten desafíos clave

El regreso de los embajadores García-Peña y McNamara es una señal positiva de distensión, aunque no implica que las tensiones se hayan disipado. Persisten temas sensibles que requieren atención técnica, compromisos verificables y continuidad institucional:

  • Relación bilateral en tensión controlada: se reactivan los canales formales, pero aún no se ha reconstruido plenamente la confianza estratégica.
  • Irritantes comerciales:
    • Certificación automotriz (“en el auto”): se reconocen avances técnicos en el proceso, pero EE. UU. esperaba una respuesta más contundente sobre el aplazamiento oficial de la entrada en vigencia de los nuevos reglamentos. La falta de claridad genera incertidumbre para exportaciones cercanas a USD 700 millones anuales, con impacto sobre cadenas productivas binacionales.
    • “Irritantes” en la nube: temas aún sin resolver, como procesos digitales sin garantías plenas de transparencia y cumplimiento del debido proceso, continúan generando preocupación en EE. UU. Se requiere mayor trazabilidad y gobernanza institucional.
  • Migración y deportaciones: la ausencia de protocolos estables para retornos dignos y coordinados sigue afectando la relación y requiere mayor cooperación operativa.
  • Seguridad y extradiciones: preocupan decisiones unilaterales y señales contradictorias que debilitan la confianza en la cooperación judicial.
  • Riesgo comercial latente: sin avances verificables en estos frentes, persiste la posibilidad de repercusiones económicas, incluyendo medidas arancelarias.

CANCILLERÍA CONFIRMA QUE CARTA DE PETRO A TRUMP FUE ENTREGADA Y COMPARTIDA CON ALTO FUNCIONARIO DE EE. UU.

En medio de la reciente crisis diplomática entre Colombia y Estados Unidos, la Cancillería colombiana confirmó que la carta enviada por el presidente Gustavo Petro a Donald Trump el 23 de junio fue debidamente gestionada. Aunque en un principio la Casa Blanca afirmó no tener certeza sobre si Trump la había recibido, el embajador colombiano en Washington, Daniel García-Peña, confirmó en un documento que también fue compartida con Michael Kozak, alto funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental.

La misiva buscaba distender el ambiente tras los señalamientos de Petro sobre un supuesto complot en su contra con participación de funcionarios del gobierno Trump. En ella, el presidente colombiano pidió una tregua, hizo un llamado a la moderación en tiempos de desinformación y reconoció la necesidad de cuidar las palabras y los gestos entre gobiernos aliados.

Petro aclaró que sus declaraciones no pretendían ser acusaciones directas ni cuestionar sin fundamento el papel de Estados Unidos. Admitió, además, que algunas de sus expresiones pudieron haber sido percibidas como innecesariamente duras. Este tono contrastó con la firmeza de sus intervenciones públicas previas, lo cual generó dudas sobre la coherencia del gobierno colombiano ante Washington.

El documento divulgado por la Cancillería refuerza la idea de que la carta sí fue tramitada oficialmente, a pesar de las versiones iniciales de desinterés por parte del gobierno estadounidense. La gestión diplomática apunta a evitar una mayor escalada en la relación bilateral, justo cuando ambos países enfrentan tensiones por temas de seguridad, comercio y cooperación hemisférica.

EE. UU. ADVIERTE SOBRE ARANCELES A BRASIL POR RAZONES POLITICAS Y COMERCIALES

La imposición de un arancel del 50 % por parte del presidente Donald Trump a las importaciones desde Brasil marca un nuevo punto de tensión en la política comercial global. La decisión, anunciada a través de una carta enviada al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, no solo tiene implicaciones económicas, sino que introduce una dimensión política sin precedentes recientes: el arancel fue motivado por lo que Trump calificó como una “cacería de brujas” contra el expresidente Jair Bolsonaro.

“The way that Brazil has treated former President Bolsonaro is an international disgrace. This trial should not be taking place. It is a witch hunt that should end immediately.”

La medida incrementa en 40 puntos porcentuales el arancel previamente fijado en abril y convierte a Brasil en el único país objeto de sanciones comerciales explícitamente motivadas por asuntos internos. Trump también anunció el inicio de una investigación bajo la Sección 301 del Trade Act, citando presuntas prácticas comerciales desleales que afectan a empresas estadounidenses.

A pesar de que el presidente Trump argumentó que la medida responde a una “relación comercial injusta”, los datos oficiales desmienten esa narrativa. Según cifras actualizadas de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), en 2024 Estados Unidos registró un superávit comercial de USD 7.400 millones con Brasil, producto de exportaciones por USD 49.700 millones e importaciones por USD 42.300 millones, con un crecimiento de casi 32 % frente a 2023.

Esto confirma que el arancel tiene motivaciones esencialmente políticas y representa un uso estratégico del comercio como herramienta de presión. El anuncio se enmarca en un paquete más amplio de medidas dirigidas a más de 20 países, con aranceles que oscilan entre el 20 % y el 50 %, como parte de la ofensiva conocida como “Día de la Liberación”.

¿Qué significa para Colombia?

Para Colombia, esta decisión genera una ventana de oportunidad competitiva, especialmente en sectores donde compite directamente con Brasil en el mercado estadounidense. Sin embargo, no se trata de una ventaja automática ni permanente.

Uno de los sectores más relevantes es el café. Durante los primeros cinco meses de 2025, Brasil exportó USD 1.342,8 millones en café a EE. UU. (+82 % respecto al año anterior), mientras que Colombia exportó USD 1.121,6 millones, con un crecimiento notable del 109 %, según el U.S. Census Bureau.

También hay espacio para crecer en otros sectores agroindustriales como por ejemplo:

  • Jugos de frutas: +169 % para Colombia vs. +53 % para Brasil
  • Caña de azúcar: +59 % para Colombia, mientras Brasil cayó –66 %
  • Extractos y esencias de café: ambos crecieron 55 %

Esta brecha arancelaria —Colombia enfrenta actualmente un arancel general del 10 %— hace que los productos colombianos ganen atractivo relativo en precio y acceso. Pero aprovechar esta oportunidad depende de múltiples factores.

Desde AmCham Colombia resaltamos que el aprovechamiento de esta coyuntura debe estar basado en visión de largo plazo. Es fundamental evitar interpretaciones precipitadas o con expectativas altas no sustentadas, y, por el contrario, concentrarse en:

·       Buscar nuevos y fortalecer actuales sectores en los que se llene vacíos en beneficio de EE. UU.

·       Sustento en la construcción de confianza y credibilidad

·       Alta capacidad de respuesta en volumen, calidad, eficiencia y constancia en suministro

  • Inversión en calidad, valor agregado, certificación y logística
  • Agilidad en los mecanismos de promoción comercial y sanitaria

Asimismo, se requiere claridad sobre si el arancel a Brasil se implementará efectivamente. En otras ocasiones, Trump ha utilizado estos anuncios como instrumentos de presión que posteriormente son suspendidos o renegociados.

TRUMP SE ACERCA A UN ACUERDO COMERCIAL CON LA UNIÓN EUROPEA EN MEDIO DE SU CRUZADA ARANCELARIA

El presidente Donald Trump había prometido firmar acuerdos comerciales con 200 países antes del 9 de julio de 2025, pero hasta la fecha solo ha concretado tres —con China, Reino Unido y Vietnam— y se espera que uno más con la Unión Europea se anuncie en los próximos días. Al reconocer que no fue posible negociar con todos en tan corto tiempo, Trump aplazó su plazo hasta el 1 de agosto, mientras utiliza amenazas arancelarias para presionar a sus socios comerciales.

Las negociaciones con la Unión Europea están muy avanzadas y podrían culminar en un acuerdo marco que fije aranceles del 10 % y siente las bases para conversaciones más profundas. El tono del presidente hacia la UE cambió después de amenazar con aranceles del 50 % en mayo, lo que generó una respuesta inmediata del bloque y aceleró las negociaciones. Sin embargo, temas como los aranceles a autos y acero siguen siendo puntos de fricción.

Mientras tanto, Trump ha enviado cartas imponiendo nuevos aranceles, como los del 25% a Japón y Corea del Sur, para forzar avances. Otros países como India, Corea del Sur y Brasil han mostrado interés en llegar a acuerdos, pero las conversaciones han sido difíciles. India, por ejemplo, endureció su postura tras recibir amenazas arancelarias como miembro del grupo BRICS, y Japón expresó su decepción por las medidas estadounidenses.

Algunos países del sudeste asiático, como Indonesia, Tailandia y Camboya, han presentado ofertas proactivas y se perfilan como nuevos candidatos a acuerdos rápidos. No obstante, el mayor obstáculo generalizado son los aranceles sectoriales ya vigentes o propuestos por Trump sobre automóviles, acero y productos farmacéuticos, que entorpecen el cierre de negociaciones. La falta de claridad por parte del equipo comercial estadounidense también ha sido un factor que ha ralentizado los avances.

EE. UU. AJUSTA ARANCELES A VARIOS PAISES TRAS NUEVA RONDA DE CARTAS COMERCIALES

La administración del presidente Donald Trump anunció esta semana una nueva ronda de ajustes arancelarios a distintos países como parte de su estrategia comercial denominada “Día de la Liberación”, cuyo objetivo es presionar acuerdos bilaterales bajo condiciones de reciprocidad.

A través de cartas enviadas directamente a los gobiernos, se notificaron nuevos niveles arancelarios y se actualizó la fecha de entrada en vigor de estas medidas, que ahora será el 1 de agosto de 2025.

Entre los cambios más recientes se destacan reducciones frente a las tarifas inicialmente propuestas:

  • Filipinas: de 17 % a 20 %
  • Brunei: de 24 % a 25 %
  • Moldavia: de 31 % a 25 %
  • Argelia: se mantiene en 30 %
  • Irak: de 39 % a 30 %
  • Libia: de 31 % a 30 %
  • Sri Lanka: de 44 % a 30 %

Estos ajustes reflejan una posible flexibilización parcial frente a las condiciones iniciales anunciadas en abril, y sugieren un enfoque más calibrado según la respuesta de cada país. A la vez, muestran la persistencia de una política comercial unilateral y volátil, en la que los aranceles funcionan como instrumentos de presión y no solo como medidas de protección comercial.

Desde una perspectiva técnica, el uso reiterado de estas cartas —enviadas ya a más de 20 países— introduce incertidumbre sobre la estabilidad normativa y el acceso a uno de los principales mercados del mundo. Además, obliga a los países exportadores a revisar sus estrategias de inserción comercial con enfoque preventivo y diplomacia activa.

El calendario extendido hasta agosto brinda un espacio limitado para el diálogo. No obstante, el mensaje central es claro: EE. UU. exige condiciones “justas y equilibradas” en comercio exterior, bajo sus propios términos, y está dispuesto a imponer barreras si no se cumplen.

TRUMP REDEFINE RELACIÓN CON ÁFRICA, RECORTES EN AYUDA Y APUESTA POR INVERSIÓN PRIVADA

Durante una reunión en la Casa Blanca con los presidentes de Liberia, Senegal, Gabón, Mauritania y Guinea-Bissau, Donald Trump justificó el cierre de la agencia USAID, argumentando despilfarro y abuso en sus programas. A cambio, prometió impulsar relaciones comerciales sostenibles y fomentar inversiones privadas estadounidenses en África, afirmando que el desarrollo económico es una estrategia más efectiva que la cooperación tradicional.

El cierre de USAID ha generado alarma por su impacto en sectores críticos como salud y educación. Según The Lancet, los recortes podrían causar más de 14 millones de muertes evitables hacia 2030. En países como Liberia, la ayuda estadounidense representaba el 3 % de sus ingresos y se destinaba a combatir enfermedades como el VIH. Sin embargo, el secretario de Estado Marco Rubio reiteró que la prioridad de Washington será el comercio, no la asistencia humanitaria.

La reunión también giró en torno al interés estratégico de EE. UU. en los recursos minerales africanos. Los líderes presentes ofrecieron abrir sus sectores mineros a inversión extranjera, destacando el potencial del manganeso, litio y uranio. A su vez, el presidente de Gabón enfatizó que África no necesita limosna, sino aliados que apuesten por una relación de beneficio mutuo en sectores como energía, minería y tecnología.

Trump aprovechó el encuentro para destacar su papel en la mediación del acuerdo de paz entre República Democrática del Congo y Ruanda, lo que generó especulaciones sobre una posible nominación al Nobel de la Paz. La reunión también evidenció tensiones con China y Rusia por su creciente presencia en el continente, y abordó temas sensibles como migración irregular y narcotráfico, que preocupan a Washington.

INTENTO DE CANJE ENTRE EE. UU. Y VENEZUELA FRACASA POR DIVISIÓN EN EL GOBIERNO DE TRUMP

Según The New York Times, un intento del gobierno de Donald Trump para intercambiar migrantes venezolanos detenidos en El Salvador por presos políticos y ciudadanos estadounidenses encarcelados en Venezuela no logró concretarse.

La negociación se vio obstaculizada por la existencia de dos iniciativas paralelas: una liderada por el secretario de Estado Marco Rubio y otra por el enviado especial Richard Grenell, ambas con condiciones diferentes y sin coordinación entre sí. Mientras Rubio negociaba un canje con base en los migrantes, Grenell ofrecía mantener las operaciones de Chevron en Venezuela a cambio de los prisioneros.

El caos diplomático reflejó divisiones internas en el equipo de política exterior de Trump, que recordaron los enfrentamientos del primer mandato. La falta de comunicación entre Rubio y Grenell generó confusión del lado venezolano y finalmente bloqueó cualquier avance. A pesar de que se había previsto el envío de aviones para el intercambio, tanto los venezolanos detenidos en El Salvador como los presos estadounidenses en Venezuela siguen en prisión. El Departamento de Estado aún no descarta la operación, pero persiste el estancamiento.

El gobierno estadounidense ha defendido su decisión de detener a los migrantes en El Salvador, alegando que pertenecen a bandas criminales como el Tren de Aragua, aunque no ha presentado pruebas concluyentes. El plan de Rubio incluía repatriar a estos detenidos a Venezuela, mientras Grenell actuó sin la aprobación final de Trump, lo que provocó tensiones con sectores republicanos que se oponen a suavizar las sanciones petroleras al régimen de Maduro. La presión interna hizo que la Casa Blanca congelara la renovación de la licencia de Chevron.

Familiares de los presos expresaron frustración ante la descoordinación del gobierno estadounidense. Petra Castañeda, madre de un Navy SEAL detenido, criticó la falta de unidad en las negociaciones. Mientras tanto, el gobierno de Maduro sigue utilizando a los detenidos como fichas de negociación, según denuncian organizaciones de derechos humanos. Aunque algunas liberaciones se lograron a inicios del año, como la de Joseph St. Clair, decenas de ciudadanos estadounidenses y residentes legales siguen cautivos en Venezuela.

RÉCORD DE DRONES RUSOS CONTRA UCRANIA EN MEDIO DE PROMESA DE TRUMP DE ENVIAR MISILES PATRIOT

Rusia lanzó su mayor ataque contra Ucrania desde el inicio de la guerra, utilizando 728 drones y varios misiles que golpearon ciudades a lo largo del país, incluidas Kiev y regiones occidentales cercanas a Polonia. La capital ucraniana fue uno de los principales blancos, donde se registraron explosiones y al menos una persona resultó herida. Según la Fuerza Aérea de Ucrania, la mayoría de los drones fueron derribados, aunque algunos misiles hipersónicos lograron impactar.

El ataque se extendió a zonas como Lutsk, Lviv y Ternópil, siendo calificado por autoridades locales como el más masivo desde el inicio de la invasión en 2022. En Lutsk, un incendio afectó una zona industrial. La cercanía de los ataques a la frontera polaca llevó a que la Fuerza Aérea de ese país, miembro de la OTAN, activara cazas de combate como medida de prevención.

En paralelo, Donald Trump expresó su frustración ante la falta de avances para terminar la guerra y anunció el inminente envío de sistemas de defensa aérea Patriot a Ucrania. Esta promesa busca reforzar las capacidades defensivas de Kiev ante la renovada intensidad de los ataques rusos, que en las últimas semanas han incluido misiles de crucero y drones kamikaze en ofensivas a gran escala.

Los ataques también afectaron zonas del norte, centro y sur de Ucrania, como Sumy, Dnipro y Zaporizhia. Las autoridades ucranianas mantuvieron alertas durante más de siete horas debido a la magnitud del bombardeo, que refleja un nuevo nivel de agresividad por parte del Kremlin. La ofensiva se produce en un momento clave de la guerra, mientras aumentan las presiones diplomáticas y militares en el escenario internacional.

CNN REVELA GRABACIONES DE 2024 EN LAS QUE TRUMP ASEGURA HABER AMENAZADO A PUTIN CON BOMBARDEAR MOSCÚ

Donald Trump aseguró en una reunión privada con donantes en 2024 que amenazó al presidente ruso Vladimir Putin con bombardear Moscú si invadía Ucrania, según una grabación obtenida por CNN. “Le dije a Putin: ‘Si entras en Ucrania, voy a bombardear Moscú’”, afirmó Trump, añadiendo que el líder ruso solo le creyó “al 10%”. También relató una advertencia similar al presidente chino Xi Jinping respecto a una posible invasión de Taiwán: “Pensó que estaba loco… pero nunca tuvimos un problema”.

Estas declaraciones forman parte de una serie de audios grabados durante eventos de recaudación de fondos en Nueva York y Florida, y que revelan un tono más desinhibido del entonces candidato. En esos eventos, Trump también defendió su estilo agresivo de política exterior y sugirió que, si él hubiera estado en el poder, las guerras en Ucrania y Gaza se habrían evitado. A su vez, expresó su decepción con Putin por no llegar a un acuerdo de paz, afirmando estar “muy molesto con ellos”.

Trump utilizó estos encuentros para presentar también su visión interna: prometió deportar a estudiantes que participen en protestas propalestinas y calificó a los beneficiarios de ayudas sociales como votantes seguros de los demócratas. “Algo que haría sería expulsar del país a cualquier estudiante que proteste”, dijo, y añadió que ese tipo de sanciones “detendría” las manifestaciones. Estas propuestas han generado tensiones legales entre su administración y el Poder Judicial.

Durante los eventos, Trump también se jactó de su capacidad para obtener grandes donaciones, incluyendo una en la que un empresario inicialmente ofreció un millón de dólares a cambio de un almuerzo, pero terminó aportando 25 millones. En tono provocador, señaló que los republicanos deben competir contra el poder financiero de los sindicatos y la asistencia social.