ORDEN EJECUTIVA CREA PROYECTO “HOMECOMING” PARA IMPULSAR “AUTO DEPORTACIÓN” -  AmCham Colombia
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ORDEN EJECUTIVA CREA PROYECTO “HOMECOMING” PARA IMPULSAR “AUTO DEPORTACIÓN”

10 de mayo de 2025

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que establece el programa “Project Homecoming”, una estrategia dirigida a reducir la población migrante en situación irregular mediante un esquema de salida voluntaria con incentivos económicos.

Esta decisión surge en un contexto en el que la administración considera que la presencia prolongada de migrantes indocumentados ha generado impactos negativos en la seguridad pública, la prestación de servicios sociales y las finanzas públicas, estimando que en el año fiscal 2023 los costos derivados de esta situación superaron los US$150 mil millones.

El programa se basa en una combinación de incentivos y sanciones. En primer lugar, el gobierno se compromete a cubrir los gastos de vuelo para quienes decidan abandonar voluntariamente y de manera permanente el país. Para facilitar este proceso, se implementará una aplicación digital denominada “CBP Home” y se ofrecerá un servicio de atención personalizada en aeropuertos, que permitirá gestionar la salida incluso a personas sin documentos válidos.

Además, quienes opten por este mecanismo podrán recibir un “bono de salida” (exit bonus), una compensación financiera cuya finalidad es motivar el regreso y facilitar la reintegración en el país de origen u otro destino.

Por otro lado, la orden ejecutiva endurece las consecuencias para quienes permanezcan en el país de manera irregular y rechacen acogerse al programa. Se prevé el lanzamiento de una campaña nacional para advertir sobre las sanciones, entre las que se incluyen procesos judiciales, encarcelamiento, multas, y la posible confiscación de bienes como salarios, propiedades y vehículos. Este enfoque busca ejercer presión directa sobre la población migrante, reforzando el mensaje de que no salir voluntariamente conllevará costos personales y legales severos.

Una de las disposiciones más significativas del programa es el refuerzo operativo del aparato migratorio. La orden instruye al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a aumentar en al menos 20.000 agentes el personal asignado a tareas de control y remoción migratoria. Esta expansión se llevará a cabo mediante la contratación de oficiales federales retirados, agentes estatales y locales, así como personal proveniente de otras agencias gubernamentales. El objetivo es implementar una campaña intensiva de deportación enfocada en aquellos migrantes que no se acojan al esquema voluntario.

El “Project Homecoming” representa un giro en la política migratoria de EE. UU., al incorporar un enfoque dual: por un lado, ofrecer incentivos para quienes salgan voluntariamente y, por otro, endurecer significativamente las acciones contra quienes decidan permanecer. La implementación de esta política tendrá efectos relevantes tanto a nivel interno como en los países de origen, por lo que su desarrollo será seguido de cerca por organismos humanitarios, diplomáticos y defensores de derechos humanos.

PRIMER DÍA DE REUNIÓN EE.UU.-CHINA SOBRE ARANCELES, TRUMP DICE QUE HAY “GRANDES AVANCES”

Representantes de alto nivel de Estados Unidos y China se reunieron en Ginebra para retomar negociaciones comerciales formales en medio de una aguda escalada arancelaria que ha interrumpido el comercio entre ambas potencias y generado repercusiones en la economía global.

El presidente Trump declaró en su red social que fue una buena reunión. “Se discutieron muchos temas y se llegó a numerosos acuerdos. Se negoció un reinicio total de manera amistosa, pero constructiva. Queremos ver, por el bien tanto de China como de Estados Unidos, una mayor apertura de China a los negocios estadounidenses. ¡¡¡GRANDES AVANCES!!!”

Esta reunión marca el primer encuentro desde que el presidente Donald Trump impuso aranceles de hasta 145% a las importaciones chinas, a lo que Beijing respondió con tarifas del 125% sobre productos estadounidenses. Aunque no se emitió un comunicado oficial tras la primera jornada, el objetivo de las conversaciones parece centrarse en restablecer el diálogo y explorar posibilidades para futuras negociaciones.

A pesar de las bajas expectativas de una reducción inmediata de tarifas, la reanudación del diálogo ha sido interpretada por expertos y organismos como la OMC como un paso necesario para evitar una mayor fragmentación del comercio internacional.

La guerra comercial ya muestra efectos visibles: las exportaciones chinas a EE. UU. cayeron un 21% en abril, mientras que empresas estadounidenses advierten sobre el alza de precios al consumidor y dificultades de abastecimiento. Las delegaciones están lideradas por el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng. Aunque Trump ha sugerido una posible reducción a un 80% de los aranceles actuales, su vocera aclaró que esta cifra no constituye una oferta oficial.

China, por su parte, ha insistido en que fue EE. UU. quien inició el conflicto y que cualquier diálogo debe basarse en respeto mutuo y beneficios compartidos. El posible involucramiento del ministro de Seguridad Pública chino sugiere que también podría discutirse el control de exportaciones ilegales de fentanilo. La OMC ha advertido que una división prolongada entre bloques económicos liderados por estas dos potencias podría reducir el PIB global en hasta un 7% a largo plazo, afectando especialmente a los países en desarrollo.

Mientras tanto, el gobierno estadounidense explora acuerdos paralelos con otros socios comerciales, como el Reino Unido, y analistas señalan que la Casa Blanca busca resultados visibles que permitan desescalar antes de que el impacto de las tarifas se refleje con más fuerza en el crecimiento económico y la inflación.

Se espera que las conversaciones en Suiza continúen este domingo.

ESTADOS UNIDOS ANUNCIA CESE EL FUEGO ENTRE INDIA Y PAKISTÁN, LA TENSIÓN CONTINÚA

Tras varios días de intensos enfrentamientos entre India y Pakistán, ambos países acordaron un cese al fuego “completo e inmediato” anunciado sorpresivamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la mañana de este sábado.

La escalada del conflicto, alimentada por un atentado en la región de Cachemira administrada por India —en el que murieron 26 personas, en su mayoría turistas—, había derivado en ataques aéreos y represalias entre ambas potencias nucleares, elevando significativamente el riesgo regional. India respondió con bombardeos en territorio pakistaní, y Pakistán afirmó haber derribado cinco aviones indios, mientras intensificaba sus propias ofensivas con artillería, drones y misiles.

La rápida escalada movilizó a Washington, donde el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance, pese a su postura inicial de no intervención, entablaron comunicaciones directas con las autoridades civiles y militares de ambos países para evitar un deterioro mayor.

Aunque India ha minimizado el papel estadounidense en el acuerdo, presentando el cese al fuego como un logro bilateral, Pakistán ha reconocido públicamente la mediación de Estados Unidos. El resultado fue un acuerdo de tregua después de apenas tres días y medio de hostilidades, mucho más breve que otros conflictos activos, como el de Ucrania.

Sin embargo, la sostenibilidad del alto al fuego es incierta. A las pocas horas de su entrada en vigor, se reportaron nuevas explosiones en Cachemira y denuncias de ataques transfronterizos. Además, el acuerdo no aborda el fondo del conflicto: la histórica disputa territorial y étnico-religiosa sobre la región de Cachemira, cuya población mayoritariamente musulmana sigue siendo fuente de tensión permanente entre Nueva Delhi e Islamabad. Así, aunque el cese al fuego representa una desescalada significativa, no garantiza una paz duradera y deja intactas las causas estructurales del conflicto.