PRIMER VUELO DE MIGRANTES “AUTODEPORTADOS” DESDE EE. UU. HACIA HONDURAS Y COLOMBIA -  AmCham Colombia
Contenido exclusivo para afiliados • Contenido exclusivo para afiliados • Contenido exclusivo para afiliados •
INGRESE AQUÍ

PRIMER VUELO DE MIGRANTES “AUTODEPORTADOS” DESDE EE. UU. HACIA HONDURAS Y COLOMBIA

20 de mayo de 2025

El gobierno de Donald Trump ejecutó el primer vuelo del programa “Vuelta a casa”, que promueve la auto deportación voluntaria de migrantes indocumentados. El avión partió el 19 de mayo desde Texas con 64 personas, 38 hondureños y 26 colombianos, que decidieron regresar a sus países con apoyo financiero y sin enfrentar sanciones legales. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), esta estrategia busca reducir costos y acelerar las expulsiones.

Según las autoridades, los migrantes recibieron un estipendio de 1.000 dólares y podrían mantener la opción de volver legalmente a EE. UU., aunque no se aclararon los mecanismos para ello. Los retornados también fueron acogidos por programas de reintegración en sus países. En Honduras, los mayores de 18 años recibieron un bono de 100 dólares, alimentos y ayuda laboral. En Colombia, se activaron redes de apoyo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y del Departamento para la Prosperidad Social.

La secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, destacó que el vuelo no fue parte de los operativos de ICE y reiteró la invitación a migrantes irregulares a salir voluntariamente. Advirtió que quienes no lo hagan podrían enfrentar castigos severos, incluida la prohibición permanente de regresar a EE. UU.

EMPRESARIOS DE EE. UU. PIDEN A TRUMP SUAVIZAR POLÍTICA MIGRATORIA

El endurecimiento migratorio de Donald Trump ha generado alarma entre empresarios estadounidenses, quienes reportan una aguda escasez de mano de obra. Las redadas del ICE y el temor a la deportación han vaciado puestos de trabajo clave en sectores como agricultura, salud y hostelería. Organizaciones como la Coalición Estadounidense de Empresas por la Inmigración (ABIC) presionan por una política migratoria sensata que asegure canales legales de ingreso.

Según la BBC, muchos empresarios, como Manolo Betancur, relatan cómo sus negocios sufren por la ausencia de empleados migrantes, esenciales para operar. Las detenciones frecuentes y la amenaza de deportaciones han creado un clima de miedo que impide a muchos trabajadores presentarse. A pesar de afirmar que apoya la inmigración legal, Trump ha priorizado detenciones y cancelado programas de protección. Esto ha generado estrés y ansiedad entre quienes dependen de permisos temporales.

Sectores críticos como el agrícola, donde el 73% de los trabajadores son extranjeros, enfrentan pérdidas por la falta de personal. En la salud, un 40% del personal nació fuera del país. La situación ha llevado incluso a que estados flexibilicen leyes para permitir más trabajo infantil como respuesta a la crisis laboral. Para expertos, esto compromete la seguridad económica y alimentaria del país.

TRUMP ANUNCIA EL “GOLDEN DOME”, UN SISTEMA DE DEFENSA ANTIMISILES DE ALCANCE GLOBAL

El presidente Trump reveló oficialmente los planes para desarrollar el “Golden Dome”, un sistema de defensa antimisiles de última generación que integrará tecnologías terrestres, navales y espaciales. Inspirado parcialmente en el “Iron Dome” de Israel, este escudo será mucho más ambicioso, con capacidad para interceptar misiles balísticos, hipersónicos e incluso proyectiles lanzados desde el espacio. Trump aseguró que la infraestructura estará operativa antes del final de su mandato y que su efectividad será cercana al 100%.

El sistema será liderado por el general de la Fuerza Espacial, Michael Guetlein, y centralizará todos los componentes defensivos bajo un único mando. El presupuesto inicial previsto es de 25.000 millones de dólares, parte de su proyecto de ley fiscal conocido como “One Big Beautiful Bill”, aunque el costo total podría superar los 175.000 millones. La Oficina Presupuestaria del Congreso ha advertido que el gasto en la parte espacial del sistema podría escalar hasta los 542.000 millones en 20 años.

Trump justificó la necesidad del proyecto argumentando que las amenazas aéreas, especialmente de países como Rusia y China, han evolucionado más rápido que la capacidad de respuesta de EE. UU. Según la Agencia de Inteligencia de Defensa, adversarios estratégicos están desarrollando armas para explotar vacíos en los sistemas actuales. El “Golden Dome” busca precisamente cerrar esas brechas mediante interceptores en múltiples fases: antes, durante y después del lanzamiento de un misil.

Canadá ha manifestado interés en sumarse a la iniciativa, especialmente por su preocupación por la seguridad en el Ártico. El entonces ministro de Defensa canadiense, Bill Blair, afirmó que unirse al proyecto es de interés nacional. Trump, por su parte, remarcó que el “Golden Dome” será capaz de interceptar amenazas “desde el otro lado del mundo o desde el espacio”, posicionando a EE. UU. como pionero en la defensa global multidominio.

TRUMP INTENTA ALINEAR AL PARTIDO REPUBLICANO FRENTE A SU AMBICIOSO PAQUETE FISCAL

En una reunión a puerta cerrada que duró más de 90 minutos, el expresidente Donald Trump lanzó su advertencia más directa a los legisladores republicanos: “Dejen de perder el tiempo”. Su objetivo era claro: presionar para que el partido apruebe una ambiciosa propuesta legislativa que combina recortes fiscales, exenciones en horas extra y limitaciones al gasto público.

Aunque Trump intentó presentar la sesión como un “discurso motivacional”, el ambiente fue de tensión. Su mensaje estuvo dirigido, en particular, al ala más radical del Freedom Caucus y a legisladores del noreste del país, quienes siguen exigiendo cambios al paquete económico.

“Está frustrado con lo lento que avanzamos”, reconoció el congresista Dusty Johnson de Dakota del Sur.

El proyecto es esencial para el presidente, pues representa el corazón de sus promesas de campaña. Incluye recortes fiscales masivos, la eliminación de impuestos sobre propinas y horas extra, y restricciones en programas sociales como Medicaid. Sin embargo, la fragmentación interna del partido complica su aprobación antes del Día de los Caídos, como espera el presidente de la Cámara, Mike Johnson.

Conservadores vs. Moderados

Los conservadores, encabezados por Andy Harris, piden mayores recortes a Medicaid y más requisitos laborales. Al otro extremo, legisladores del noreste como Mike Lawler exigen aumentar el techo de deducciones fiscales estatales y locales (SALT), una medida impopular entre los sectores más conservadores.

Durante la reunión, Trump no dudó en confrontar: “No jodan con Medicaid”, afirmó, según fuentes presentes. Su línea roja es clara: nada que implique quitar cobertura a millones de estadounidenses, salvo que se trate de combatir el despilfarro o el fraude.

Por otro lado, el representante Thomas Massie criticó el proyecto por aumentar el déficit. Trump respondió de forma directa: “Massie no entiende el gobierno. Es un oportunista. Ni siquiera hablamos con él. Debería salir del Congreso”.

¿Liderazgo firme o caos estratégico?

El presidente de la Cámara intenta mantener el impulso y aseguró tras la reunión que el ambiente fue positivo y que espera cerrar los puntos pendientes. Pero la realidad es que aún no tiene los votos necesarios.

“La Casa Blanca no está en pánico todavía”, dijo un asesor cercano a Trump, “pero saben que empujar un proyecto de esta magnitud requiere tiempo. Ya se activó el cronómetro”.

El liderazgo republicano busca llevar el proyecto al Comité de Reglas este miércoles en la madrugada. Pero persiste la incertidumbre: ¿será suficiente la presión de Trump para unir a su partido? ¿O la división interna terminará desmoronando su agenda?

Mientras tanto, algunos republicanos optan por la realpolitik. “Hay partes que me gustan y otras que no”, dijo el representante Mario Díaz-Balart. “Pero la alternativa es devastadora para el país”.

SECRETARIO DE ESTADO MARCO RUBIO DEFIENDE LA POLÍTICA EXTERIOR DE TRUMP EN AUDIENCIAS SOBRE RUSIA, AYUDA EXTERIOR E INMIGRACIÓN

El secretario de Estado Marco Rubio enfrentó duras críticas de senadores demócratas durante su comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, en la que defendió con firmeza las decisiones de la administración Trump, incluyendo recortes significativos al presupuesto de ayuda exterior y la desarticulación de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Rubio fue cuestionado por su aparente cambio respecto a sus posiciones anteriores sobre la promoción de la democracia y los derechos humanos, especialmente ante la reducción de programas que apoyaban emergencias humanitarias.

Rubio tuvo intercambios particularmente ásperos con el senador demócrata Chris Van Hollen, quien reprochó al secretario por priorizar la reasignación rápida de estatus de refugiados a afrikáneres blancos provenientes de Sudáfrica, mientras bloqueaba la admisión de otros refugiados ya aprobados. Rubio respondió desestimando acusaciones y atacó a Van Hollen por reunirse con un deportado que el gobierno acusó de pertenecer a pandillas, lo que llevó a un intercambio acalorado en una audiencia poco común por su confrontación abierta.

Sobre la relación con Rusia, Rubio defendió la estrategia de la administración, asegurando que las sanciones contra Putin permanecen intactas y que Estados Unidos continúa enviando armamento a Ucrania, pese a la percepción demócrata de que la administración Trump está cediendo terreno a Putin al impulsar negociaciones que, según ellos, benefician al Kremlin para ganar tiempo y territorio. Rubio argumentó que el objetivo de Trump es poner fin a la guerra, mientras se mantiene la presión diplomática y económica sobre Rusia.

En cuanto a Siria, Rubio alertó sobre el posible colapso inminente del gobierno transicional, que podría derivar en una guerra civil a gran escala y la fragmentación del país. A pesar de la retirada de sanciones y los recortes a la ayuda, Rubio argumentó que Estados Unidos mantiene un compromiso estratégico con líderes locales, algunos de ellos ex afiliados de grupos extremistas, para evitar un escenario aún peor.

Finalmente, Rubio insistió que Estados Unidos no se está retirando del escenario mundial pese a la reducción de personal y presupuesto en el Departamento de Estado y USAID. Destacó su intensa agenda internacional y anunció la creación de un nuevo fondo para asistencia exterior, el “America First Opportunity Fund”, que busca sustituir y optimizar programas bajo la nueva visión de la administración Trump, defendiendo la prioridad de “terminar con duplicidades, desperdicios y agendas ideológicas” para enfocar los recursos en intereses estadounidenses concretos.

Rubio enfatizó en que la ayuda internacional de EE. UU. se mantendrá, “seguiremos proporcionando más ayuda exterior y apoyo humanitario que los siguientes 10 países juntos. Que toda la OCDE y mucho más que China” aseguró el Secretario. Respecto al papel de China, afirmó que este país no presta ayuda humanitaria, solo otorga prestamos predatorios, haciendo referencia a la iniciativa de la Franja y la Ruta, también conocida como la nueva Ruta de la Seda a la que Colombia se vinculó recientemente, aunque durante su intervención Rubio no hizo mención específica a nuestro país.

¿EL NUEVO ANTI-BRAND? LA IMAGEN DE ESTADOS UNIDOS COMO LASTRE COMERCIAL

Durante décadas, las marcas estadounidenses gozaron de una reputación global envidiable, asociada con progreso, libertad y modernidad. Sin embargo, esta ventaja histórica comienza a erosionarse. Una encuesta de Nira Data para la Alianza de las Democracias revela que, por primera vez, la imagen de China supera a la de Estados Unidos en favorabilidad neta a nivel mundial. El prestigio que antes abría puertas a productos como Coca-Cola o Levi’s ahora se transforma en algunos países en motivo de rechazo, empujado por percepciones negativas crecientes hacia EE. UU.

Uno de los principales catalizadores de este cambio ha sido la figura de Donald Trump. Sus declaraciones provocadoras y propuestas controvertidas han encendido boicots y reacciones oficiales. En Canadá, el 61% de los ciudadanos evita productos estadounidenses, y provincias como Ontario han retirado bebidas de ese origen de sus licoreras. En Europa, el efecto también es evidente: marcas como Tesla han sufrido una caída drástica en matriculaciones, mientras crece la disposición de los consumidores a reemplazar productos estadounidenses no por precio, sino por convicción política.

El impacto varía según el sector: alimentos, tecnología y automóviles son los más vulnerables, mientras que industrias como la salud o la logística mantienen cierta inmunidad. Aun así, el golpe estructural es claro. El origen estadounidense, antes un activo de marketing, puede convertirse en una desventaja competitiva. Con más de 8 billones de dólares en ventas globales en juego, muchas empresas deberán rediseñar su posicionamiento internacional, quizá desmarcándose de su identidad nacional para mantenerse relevantes en un entorno donde la geopolítica pesa casi tanto como la calidad.