Senado De Estados Unidos Bloquea Resolución Que Buscaba Frenar Un Posible Ataque Contra Venezuela -  AmCham Colombia
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Senado de Estados Unidos bloquea resolución que buscaba frenar un posible ataque contra Venezuela

6 de noviembre de 2025

El Senado de Estados Unidos bloqueó una resolución que buscaba impedir que el presidente Donald Trump lanzara ataques contra Venezuela sin autorización del Congreso. La votación fue de 51 a 49, con un resultado dividido principalmente por líneas partidistas, en una nueva muestra del respaldo republicano al enfoque militar del mandatario en el Caribe y el Pacífico. Solo dos senadores republicanos se unieron a los demócratas en apoyo de la medida.

La propuesta fue presentada tras dos meses de operaciones militares estadounidenses en los que se han registrado bombardeos contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico cerca de las costas venezolanas. Según el propio gobierno, desde comienzos de septiembre se han realizado al menos 16 ataques que dejaron más de 65 muertos, cifras que han despertado preocupación internacional por la falta de transparencia y las posibles violaciones al derecho internacional.

Los autores de la resolución, encabezados por los senadores Tim Kaine, Adam Schiff y Rand Paul, buscaban limitar la autoridad del presidente bajo la Ley de Poderes de Guerra. Argumentaron que cualquier acción militar directa sobre territorio venezolano requeriría la aprobación explícita del Congreso, como establece la Constitución, y advirtieron del riesgo de una escalada sin control en la región.

Sin embargo, la mayoría republicana en el Senado rechazó la moción, alineándose con la Casa Blanca, que insiste en que no hay planes inmediatos de atacar Venezuela, aunque mantiene abierta la opción de “defender los intereses estadounidenses y combatir el narcoterrorismo”. La decisión mantiene la preocupación de varios legisladores y aliados internacionales sobre la posibilidad de que Washington amplíe sus operaciones más allá de las aguas internacionales, en un contexto de creciente tensión diplomática con Venezuela.

La votación se dio horas después de que varios medios en Estados Unidos informaran que tras una sesión informativa en el Congreso, encabezada por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, no tendrían justificación legal para emprender un ataque militar contra Venezuela en el marco de su campaña antidrogas en el Caribe y el Pacífico.

Durante la reunión, en la que también participaron representantes del Departamento de Justicia, los funcionarios explicaron que la orden que dio inicio a la operación militar, lanzada en septiembre en aguas internacionales próximas a las costas de Venezuela y Colombia, se limita exclusivamente a objetivos marítimos. Hasta el momento, las fuerzas estadounidenses han ejecutado cerca de veinte ataques contra embarcaciones sospechosas, dejando más de 60 personas muertas, según reportes oficiales.

PETRO CRITICA A TRUMP Y A ESTADOS UNIDOS EN DISCURSO PREVIO A LA COP 30 EN BRASIL

El presidente Gustavo Petro lanzó una fuerte crítica contra Estados Unidos y el mandatario Donald Trump durante su intervención en la Cumbre de Belém, evento preparatorio de la COP 30 que se realizará del 10 al 21 de noviembre en Brasil. En un discurso centrado en la crisis climática, el mandatario colombiano cuestionó la ausencia de la delegación estadounidense y señaló directamente al presidente Trump: “El señor Trump está contra la humanidad al no venir acá”, afirmó ante los líderes ambientales presentes.

Petro advirtió que el “colapso se acerca” si Estados Unidos no avanza hacia la descarbonización y criticó el modelo energético promovido por Trump, al que calificó como una política equivocada basada en la extracción intensiva de combustibles fósiles. “No es taladrar, taladrar y taladrar; está 100% equivocado”, subrayó, insistiendo en que el cambio climático debe ser tratado como una prioridad global y no como un asunto político o ideológico.

El presidente también cuestionó la reciente presión de Washington para que los países de la OTAN incrementen su gasto militar y endurezcan las sanciones contra Rusia. “No es un problema de defensa y seguridad. No es Rusia el enemigo, es el cambio climático”, dijo, reiterando que los esfuerzos internacionales deberían centrarse en la protección del planeta y no en la expansión del conflicto armado.

En un tono aún más confrontativo, Petro denunció las “amenazas de invasión” en la región y vinculó su inclusión en la lista OFAC con su oposición a las operaciones militares estadounidenses. “Amenazas de invasión a Cuba, a Venezuela y a Colombia; perdemos tiempo”, declaró, señalando que las recientes acciones en el Caribe —que calificó como “ejecuciones extrajudiciales”— responden más a intereses electorales que a estrategias de seguridad o cooperación.

Finalmente, el mandatario propuso fortalecer la cooperación climática con actores subnacionales de Estados Unidos, al margen de la Casa Blanca. “No necesitamos al norte sino la humanidad para salvar la vida”, dijo, planteando que Colombia podría contribuir a “limpiar la matriz energética de Estados Unidos” con inversiones conjuntas por US$ 500.000 millones. Petro cerró su intervención advirtiendo que el planeta se encuentra en un “punto de no retorno” ante un inminente “colapso climático” que, según él, amenaza la existencia misma de la vida en la Tierra.

TRUMP REAFIRMA QUE NO ASISTIRÁ AL G20 EN SUDÁFRICA Y CUESTIONA SU PERMANENCIA EN EL BLOQUE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que no participará en la Cumbre del G20 prevista para el 22 y 23 de noviembre en Sudáfrica, al afirmar que ese país “ni siquiera debería estar en los G”. Durante su intervención en el América Business Forum (ABF) en Miami, el mandatario sostuvo que “lo que ha pasado ahí es malo” y que no representará a Estados Unidos en una reunión que, a su juicio, no debería celebrarse en territorio sudafricano.

Trump ya había anticipado en septiembre su decisión de ausentarse del encuentro, luego de anunciar que Estados Unidos será el anfitrión del G20 en 2026, evento que se realizará en su resort Trump Doral, en Miami. Será la primera vez en veinte años que la cumbre se lleve a cabo en territorio estadounidense, una decisión que el mandatario ha presentado como parte de su política de “repatriar influencia global” hacia su país.

Aunque evitó profundizar en sus críticas, Trump retomó acusaciones previas contra el gobierno sudafricano, al que ha señalado de permitir un supuesto “genocidio” contra la minoría blanca afrikáner. En mayo, durante un encuentro con el presidente Cyril Ramaphosa en la Casa Blanca, el mandatario denunció presuntas persecuciones étnicas y defendió la política de asilo para ciudadanos sudafricanos. Las autoridades de Pretoria han rechazado esas afirmaciones, calificándolas de infundadas.

En su discurso en Miami, Trump mezcló referencias a Sudáfrica y Sudamérica, al afirmar que “por generaciones, Miami ha sido refugio de quienes huyen de la tiranía comunista”. Según dijo, tanto en el sur del continente africano como en el americano “se observa un declive moral y económico” que, a su juicio, valida la necesidad de una política exterior estadounidense “más selectiva y basada en intereses propios”.

Durante el evento, el alcalde de Miami, Francis Suárez, entregó a Trump las llaves simbólicas de su futura biblioteca presidencial, que será construida en el centro de la ciudad. Suárez, impulsor de la designación de Miami como sede del G20 de 2026, destacó que la cumbre servirá para consolidar a la metrópoli como “epicentro económico del hemisferio”. Sudáfrica, por su parte, mantendrá la presidencia del grupo hasta el 30 de noviembre, cuando Estados Unidos asumirá el liderazgo rotatorio.

NANCY PELOSI ANUNCIA SU RETIRO DEL CONGRESO TRAS CASI CUATRO DÉCADAS EN EL CAPITOLIO

Nancy Pelosi, la primera mujer en ocupar la presidencia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, anunció este jueves que no buscará la reelección en 2026, poniendo fin a una carrera legislativa de casi 40 años. La congresista de 85 años, elegida por primera vez en 1987, afirmó que encara su último año de servicio “con un corazón agradecido”, en medio de un contexto de renovación interna en el Partido Demócrata.

Su anuncio llega dos días después de que los votantes de California aprobaran la “Proposición 50”, una iniciativa de redistribución electoral impulsada por el gobernador Gavin Newsom para fortalecer la posición demócrata en la Cámara. Pelosi, figura central en las estrategias partidistas, ha sido durante décadas una de las voces más influyentes del progresismo estadounidense, pero también uno de los blancos preferidos de la derecha y del presidente Donald Trump, con quien mantuvo enfrentamientos notables durante su primer mandato.

A lo largo de su trayectoria, Pelosi encabezó dos procesos de impeachment contra Trump —en 2019 y 2021— y se convirtió en símbolo de resistencia ante su gobierno. Su relación con el presidente fue particularmente tensa: durante el discurso del Estado de la Unión en 2020, Trump se negó a saludarla y ella respondió rompiendo en público el texto de su alocución. La polarización política y los episodios de violencia, incluido el ataque a su esposo en 2022, marcaron sus últimos años en el cargo.

Pelosi había renunciado a la dirección del Partido Demócrata en la Cámara tras las elecciones de 2022, cediendo espacio a una nueva generación liderada por Hakeem Jeffries. Aunque su retiro no alterará la disputa interna por el liderazgo legislativo, representa el fin de una era para el progresismo demócrata y deja un vacío en la recaudación de fondos y la disciplina política que caracterizaron su gestión.

Reconocida por su defensa de los derechos humanos y su papel clave en la aprobación del Obamacare en 2010, Pelosi deja una huella indeleble en la historia política estadounidense. Organizaciones como el National Women’s Law Center la destacaron como una pionera que “rompió el techo de cristal” para las mujeres en la política. Con su salida, el Congreso pierde a una figura icónica que marcó la agenda legislativa de Estados Unidos durante casi cuatro décadas, entre el pragmatismo político y la búsqueda de profundas transformaciones sociales.

Las declaraciones del presidente Donald Trump no se hicieron esperar. Consultado sobre el retiro de Pelosi, el mandatario la calificó como “una mujer malvada” y dijo sentirse “aliviado” por su salida del Congreso. “Fue una tremenda carga para el país, hizo un mal trabajo y le costó a Estados Unidos muchos daños y pérdida de reputación”, afirmó Trump, manteniendo el tono confrontacional que marcó su relación con la líder demócrata durante años.

PRESIDENTE TRUMP LOGRA ACUERDO HISTÓRICO CON ELI LILLY Y NOVO NORDISK PARA REDUCIR PRECIOS DE MEDICAMENTOS CONTRA LA OBESIDAD

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo con las farmacéuticas Eli Lilly y Novo Nordisk para reducir drásticamente los precios de los medicamentos GLP-1, utilizados para tratar la obesidad y la diabetes. La medida, que podría bajar los costos mensuales de más de US$ 1.300 a tan solo 149, representa un punto de inflexión en la política de precios farmacéuticos y un triunfo emblemático de la iniciativa de “Nación más favorecida” impulsada por la Casa Blanca.

A cambio de los recortes, las compañías obtendrán una ampliación de la cobertura de Medicare para tratamientos de obesidad y alivios arancelarios sobre medicamentos importados. El acuerdo, descrito por la administración como “una reforma estructural del mercado”, podría transformar una industria valorada en US$ 100.000 millones, al poner tratamientos como Wegovy y Zepbound al alcance de millones de estadounidenses que antes no podían costearlos.

El esquema de precios incluye varios niveles. A través de TrumpRx, la nueva plataforma directa al consumidor que se lanzará en 2026, los pacientes pagarán inicialmente US$ 350 al mes por las inyecciones, monto que bajará a US$ 245 en dos años. Las tabletas orales de dosis baja —pendientes de aprobación por la FDA— costarán US$ 149 mensuales, un descuento del 88% frente a los precios actuales. Para los beneficiarios de Medicare, los copagos serán de solo US$ 50, mientras el gobierno reembolsará US$ 245 por dosis.

El marco de elegibilidad será más restringido que el propuesto bajo la administración Biden: solo cerca del 10% de los 66 millones de afiliados de Medicare podrán acceder al beneficio, priorizando a personas con obesidad severa, prediabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares asociadas. Según la Casa Blanca, este enfoque más “sostenible” busca equilibrar cobertura y responsabilidad fiscal, evitando un impacto presupuestario estimado de hasta US$ 35.000 millones en diez años.

El director ejecutivo de Novo Nordisk, Mike Doustdar, calificó el acuerdo como “un momento crucial” para el sector, destacando que la reducción de precios combinada con el respaldo del gobierno impulsará una expansión masiva de la demanda. Además del beneficio financiero, las farmacéuticas recibirán plazos de revisión acelerada de la FDA y potenciales exenciones arancelarias, incentivos que fueron clave para asegurar el consenso con la Casa Blanca.

El acuerdo con Eli Lilly y Novo Nordisk refuerza la estrategia de Trump de presionar a la industria farmacéutica desde una posición de fuerza. Pfizer y AstraZeneca ya habrían aceptado negociar términos similares. Aunque la implementación será gradual —con medidas que entrarán en vigor a mediados de 2026—, el anuncio marca una de las victorias políticas más significativas del actual mandato, consolidando a Trump como el primer presidente en décadas en lograr reducciones directas en el precio de medicamentos esenciales para millones de estadounidenses.

EE. UU. ANUNCIARÁ NUEVAS GUÍAS DIETÉTICAS EN DICIEMBRE PARA ENFRENTAR LA OBESIDAD

El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., informó que el gobierno del presidente Donald Trump publicará en diciembre nuevas guías dietéticas nacionales con el objetivo de reducir las altas tasas de obesidad y transformar la cultura alimentaria del país. “Estamos a punto de divulgar lineamientos que cambiarán la forma en que se come en Estados Unidos”, señaló Kennedy durante un evento en la Casa Blanca, en el que también se anunció un acuerdo con las farmacéuticas Eli Lilly y Novo Nordisk para reducir el precio de los medicamentos contra la obesidad.

Kennedy indicó que las nuevas recomendaciones modificarán la alimentación que se ofrece tanto a los miembros de las fuerzas armadas como a los niños en las escuelas, aunque no adelantó detalles sobre los cambios específicos. Subrayó que “la obesidad es el principal motor de las enfermedades crónicas” y que cerca del 50% de la población adulta estadounidense tiene sobrepeso u obesidad, lo que incrementa los costos asociados al tratamiento de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

Las guías dietéticas de Estados Unidos, elaboradas conjuntamente por los Departamentos de Salud y Agricultura cada cinco años, son una referencia clave para los programas de alimentación escolar, las políticas públicas y las recomendaciones médicas. La actualización de 2025 ha sido esperada desde mediados de año y busca reforzar la prevención de enfermedades crónicas a través de una dieta más equilibrada y menos dependiente de productos industrializados.

Según fuentes consultadas por Reuters, el nuevo documento incluiría pautas más estrictas sobre el consumo de grasas saturadas —presentes principalmente en carnes y aceites— y un enfoque más claro sobre los alimentos ultraprocesados, cuya definición ha sido objeto de debate entre autoridades sanitarias e industria. También se revisarían las recomendaciones sobre el consumo de lácteos y bebidas alcohólicas, manteniendo la sugerencia de limitar la ingesta diaria a una copa para mujeres y dos para hombres.

La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia de la administración Trump para abordar la crisis de obesidad, combinando políticas de salud pública con incentivos al sector farmacéutico. De acuerdo con Kennedy, las nuevas guías pretenden no solo modificar hábitos individuales, sino también influir en la producción y oferta de alimentos, “para que comer sano deje de ser un lujo y se convierta en una norma cultural en Estados Unidos”.

TRUMP REITERA INTENCIÓN DE PROBAR ARMAS NUCLEARES EN “IGUALDAD DE CONDICIONES”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó que ordenó al Departamento de Guerra realizar pruebas de armas nucleares “en igualdad de condiciones”, justificando la medida como una respuesta a la capacidad de Rusia y China. “Realmente odio hacerlo, pero no tengo opción”, señaló el mandatario, al insistir en que Washington debe mantener la superioridad estratégica frente a sus rivales.

La decisión se suma a la orden emitida el pasado 29 de octubre al Pentágono, en la que Trump instruyó reactivar los programas de prueba con el argumento de preservar la disuasión nuclear. Sin embargo, el secretario de Energía, Chris Wright, precisó que por ahora la instrucción no contempla ensayos explosivos, sino pruebas de sistemas, buscando reducir el impacto político y ambiental de la medida.

Las declaraciones del presidente provocaron una respuesta inmediata de Moscú. El mandatario ruso, Vladimir Putin, instruyó a sus funcionarios preparar propuestas para reanudar las pruebas nucleares de Rusia en caso de que Washington avance con las suyas. El gesto eleva el riesgo de una nueva carrera armamentista en un contexto de tensiones crecientes entre las tres potencias.

Según el Panel Internacional sobre Materiales Fisionables, Estados Unidos mantiene unas 5.500 ojivas nucleares operativas, mientras Rusia posee alrededor de 1.700 y China entre 400 y 500. Trump ha utilizado estas cifras para justificar su postura, asegurando que “mantener la paridad estratégica” es esencial para la seguridad nacional y para demostrar que, bajo su administración, “Estados Unidos nunca se quedará atrás”.

CORTE SUPREMA DE EE. UU. AVALA POLÍTICA DE TRUMP QUE RESTRINGE PASAPORTES A PERSONAS TRANSGÉNERO

La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó al gobierno de Donald Trump a aplicar su política que impide a las personas transgénero registrar en su pasaporte un marcador de sexo distinto al asignado al nacer. La decisión, tomada en respuesta a una solicitud del Departamento de Justicia, suspende temporalmente la orden de una jueza federal que había bloqueado la medida mientras avanza una demanda colectiva contra la administración republicana.

En su fallo, el máximo tribunal sostuvo que exigir que los pasaportes reflejen el sexo de nacimiento “no vulnera los principios de igualdad ante la ley más de lo que lo hace mostrar el país de origen”, calificándolo como un “hecho histórico” y no una forma de discriminación. La decisión fue adoptada sin firma, como es habitual en resoluciones de emergencia, y contó con la oposición pública de las tres juezas liberales, Ketanji Brown Jackson, Sonia Sotomayor y Elena Kagan.

En su disenso, Jackson advirtió que la política “va más allá de una simple declaración” y que “permite que se inflija daño a la parte más vulnerable”, al someter a los solicitantes trans a “escrutinios humillantes y discriminatorios”. La nueva norma revierte más de tres décadas de práctica en el Departamento de Estado, que desde 1992 permitía modificar el marcador de sexo en los pasaportes con documentación médica. Bajo la administración Biden, en 2021, se había ampliado esta flexibilidad e introducido una tercera opción “X” para personas no binarias e intersexuales.

La jueza federal Julia Kobick, en abril, había considerado que la política de Trump discriminaba por motivos de sexo y respondía a “prejuicios irracionales” contra las personas transgénero, violando la Quinta Enmienda de la Constitución. En junio, Kobick bloqueó su aplicación a nivel nacional, pero la administración apeló y pidió la intervención de la Corte Suprema, que ahora le ha permitido implementar la medida mientras continúa el litigio.

Desde su regreso a la presidencia, Trump ha impulsado una serie de acciones restrictivas hacia la población transgénero, incluyendo la prohibición de su participación en las Fuerzas Armadas y recortes a la financiación de investigaciones sobre diversidad sexual. Con esta decisión, la vuelve a respaldar a la Casa Blanca en una política polémica que, según activistas de derechos humanos, incrementará la discriminación y las dificultades de viaje para miles de ciudadanos trans en Estados Unidos.