Trump Y Las Grandes Ciudades: El Nuevo Frente De Batalla Político En Estados Unidos -  AmCham Colombia
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Trump y las grandes ciudades: el nuevo frente de batalla político en Estados Unidos

17 de agosto de 2025

Diversas acciones de la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump estarían debilitando la autonomía y el poder político de las grandes ciudades estadounidenses, en su mayoría demócratas, que se han convertido en el epicentro de la resistencia a su agenda, de acuerdo con un análisis de CNN.

El medio de comunicación indicó que lo que se presenta como políticas de seguridad, inmigración o redistribución, en la práctica es un intento sistemático por someter a las urbes que concentran la innovación, la productividad y la diversidad del país.

El trasfondo económico y político

Las 100 áreas metropolitanas más grandes representan hoy cerca de tres cuartas partes del PIB estadounidense y son el núcleo de la investigación y la competitividad en sectores estratégicos como la inteligencia artificial. Sin embargo, en lugar de tratarlas como un activo nacional, Trump las considera una amenaza política. Expertos como Mark Muro, del centro de estudios Brookings Metro, señalan que la administración las aborda con una lógica “colonial”: aprovechar su fuerza económica mientras se limita su independencia y peso político.

Militarización y control del orden público

El despliegue de fuerzas federales en ciudades que se resisten a su agenda es la manifestación más visible de esta estrategia. Trump ya había enviado agentes federales a Portland y Washington, DC, durante su primer mandato, y en su campaña de 2024 prometió intensificar esa política. Hoy, ha cumplido:

              •            Los Ángeles: ante protestas contra redadas migratorias, desplegó no solo la Guardia Nacional, sino también marines en barrios hispanos, acompañando operativos del ICE con vehículos blindados.

              •            Washington, DC: utilizó su facultad legal única para asumir temporalmente el mando de la policía local y reforzar la ciudad con tropas de la Guardia Nacional.

              •            Otras ciudades bajo amenaza: Trump ha insinuado que replicará estos despliegues en Chicago, Nueva York, Baltimore y Oakland, todas con alcaldes demócratas y en su mayoría afroamericanos.

Aunque existen barreras legales —como el Acta Posse Comitatus y los límites de la Ley de Insurrección—, especialistas advierten que la actual Corte Suprema, proclive a ampliar los poderes presidenciales, podría avalar estas decisiones.

Efectos en las comunidades y la economía

Las consecuencias ya se sienten. Investigaciones de la Universidad de California en Merced muestran que las redadas y la presencia de ICE en las calles han provocado la pérdida de más de 750.000 empleos privados en California en solo tres meses, con los latinos y asiáticos como principales afectados.

En Nueva York, también se observa una caída en la participación laboral de los hombres hispanos.

Además, el riesgo más profundo es cultural: normalizar imágenes de ciudades militarizadas y con tropas patrullando calles, algo más cercano a regímenes autoritarios que a una democracia consolidada.

La ofensiva en el terreno electoral: redistribución y censo

Paralelamente, Trump impulsa una ofensiva menos visible pero igual de decisiva: debilitar el peso político de las metrópolis a través de la redistribución electoral y la manipulación del censo.

              •            Reconfiguración electoral en Texas: el rediseño de distritos, promovido bajo su influencia, reduce la representación de ciudades como Houston, Dallas y Austin, a pesar de ser responsables de cuatro quintas partes del crecimiento poblacional y económico del estado.

              •            “Rehacer” el censo de 2020: Trump y el vicepresidente JD Vance han propuesto excluir a los inmigrantes indocumentados. Aunque un estudio reciente demuestra que esa exclusión no cambiaría sustancialmente la distribución de escaños entre estados, sí permitiría a gobiernos republicanos dibujar distritos que reduzcan la representación urbana y de minorías. Además, afectaría la asignación de fondos federales, desviándolos hacia áreas rurales.

Los analistas advierten que la combinación de militarización, presiones migratorias, rediseño electoral y posibles cambios en el censo responde a una misma lógica: restar poder a las ciudades, que son bastiones demócratas y motores económicos, para consolidar el poder republicano a nivel nacional.

Según la historiadora Ruth Ben-Ghiat, especialista en regímenes autoritarios, la estrategia busca habituar a los estadounidenses a ver como normal la presencia militar en las calles y la erosión de las autoridades locales demócratas.

Así, a las grandes urbes —Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Houston— les esperan más de tres años de pulseo constante, en un escenario donde lo que está en juego no es solo la seguridad, sino el equilibrio entre democracia, federalismo y poder presidencial en los Estados Unidos.

LÍDERES DE REINO UNIDO, FRANCIA, ALEMANIA, ITALIA Y FINLANDIA VIAJAN A WASHINGTON PARA PARTICIPAR EN REUNIÓN TRUMP-ZELENSKYY

Líderes europeos de Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Finlandia anunciaron que acompañarán al presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy en su reunión en la Casa Blanca con Donald Trump, en un intento de mostrar un frente unido tras la cumbre del mandatario estadounidense con Vladimir Putin en Alaska.

La decisión busca evitar un escenario como el de febrero, cuando Trump humilló públicamente a Zelenskyy en el Despacho Oval, y fortalecer la posición ucraniana en las discusiones.

El interés europeo se centra en asegurar que cualquier acuerdo de paz venga acompañado de garantías de seguridad sólidas para Ucrania, similares al artículo 5 de la OTAN.

Según el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, Rusia aceptó por primera vez que Kiev reciba un esquema de protección colectiva, lo que fue descrito como un “cambio de juego”. Emmanuel Macron advirtió que lo esencial no es el nombre de esas garantías, sino su contenido: más entrenamiento, equipamiento y financiamiento para consolidar un ejército ucraniano fuerte y sostenible.

Además, los europeos promueven la creación de una fuerza multinacional estacionada en territorio ucraniano, lejos del frente, que refuerce la paz y disuada una nueva invasión rusa. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, afirmó que la coalición internacional está dispuesta a asumir su parte, mientras Macron señaló que “la primera garantía de seguridad para Ucrania es un ejército robusto y bien financiado”.

Trump, en tanto, insiste en negociar un acuerdo de paz definitivo, en línea con la visión de Putin, más que en impulsar un alto al fuego inicial. Zelenskyy respondió que un cese temporal de hostilidades es indispensable para evitar que las negociaciones avancen bajo “la presión de las armas”. La reunión en Washington pondrá a prueba hasta qué punto los europeos logran influir en la estrategia estadounidense sin generar fricciones con Trump.

ESTADOS UNIDOS SUSPENDE VISAS PARA GAZA TRAS POLÉMICA POR LLEGADA DE NIÑOS PARA TRATAMIENTOS MÉDICOS

El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció la suspensión de todas las visas de visitante para personas provenientes de Gaza mientras revisa cómo se otorgaron en días recientes un número limitado de permisos humanitarios para niños que viajaron al país a recibir atención médica.

La medida se produjo tras cuestionamientos de congresistas republicanos y un intenso debate en redes sociales, impulsado por la activista conservadora Laura Loomer, quien difundió videos de menores llegando a ciudades como San Francisco y Houston.

El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que se trató de un grupo pequeño de casos, pero aseguró que algunos adultos acompañantes estaban vinculados a organizaciones con supuestos nexos con Hamas, aunque no presentó pruebas. Por ello, el programa quedó en pausa mientras se revisan los procesos de verificación y los actores involucrados en la gestión de los permisos.

La decisión generó rechazo de HEAL Palestine, la organización humanitaria estadounidense que gestiona la evacuación de niños palestinos heridos hacia hospitales en Estados Unidos. La ONG aclaró que se trata de un programa estrictamente médico y temporal, en el que los pacientes regresan a Medio Oriente después de su tratamiento. El Organismo Mundial de la Salud (OMS) también ha pedido incrementar las evacuaciones médicas desde Gaza, recordando que más de 14.800 pacientes necesitan atención vital que el sistema sanitario local, devastado por la guerra, no puede ofrecer.

En medio de un conflicto que ya supera los 22 meses, la suspensión de visas añade un nuevo capítulo de tensión en la política de Washington hacia la crisis humanitaria en Gaza, donde las restricciones de ayuda han dejado a más de dos millones de personas en condiciones críticas de salud y acceso a servicios básicos.

EE. UU. BUSCA ALIANZA CON COREA DEL SUR Y JAPÓN PARA REACTIVAR SU INDUSTRIA NAVAL Y FRENAR DOMINIO CHINO

Una delegación de senadores estadounidenses viaja a Corea del Sur y Japón para explorar acuerdos que permitan aprovechar la experiencia de esos países en construcción naval y así reforzar la debilitada capacidad de astilleros en Estados Unidos. La iniciativa se da en un contexto en el que China domina el 53% de la producción mundial de barcos, mientras que la industria estadounidense apenas representa el 0,1%, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).

Las senadoras Tammy Duckworth y Andy Kim planean reunirse con los principales astilleros de la región para evaluar la posibilidad de formar empresas conjuntas enfocadas en la construcción y reparación de buques auxiliares para la Marina de Estados Unidos y embarcaciones pequeñas para el Ejército. Duckworth advirtió que la flota auxiliar es insuficiente y envejecida, lo que genera retrasos costosos en el mantenimiento de naves clave.

El interés de Washington también se centra en la posibilidad de reparar barcos en el Indo-Pacífico, reduciendo tiempos y costos frente a la actual dependencia de astilleros en suelo estadounidense. El viaje ocurre mientras el presidente Donald Trump exige un plan para reactivar la industria naval y el Pentágono busca US$47.000 millonesen su presupuesto anual de construcción de barcos.

Corea del Sur ya ha dado pasos en esa dirección: Hanwha Ocean completó en marzo el mantenimiento de un buque de la Marina estadounidense y el año pasado adquirió el astillero Philly Shipyard en Filadelfia. Incluso, Seúl ha propuesto invertir US$150.000 millones en astilleros estadounidenses como parte de su acercamiento comercial a la Casa Blanca.

La urgencia aumenta tras la creación en China del mayor conglomerado naval del mundo, capaz de producir desde portaaviones hasta submarinos nucleares, consolidando su posición como potencia marítima global. Para Estados Unidos, la cooperación con aliados en Asia no solo busca recuperar competitividad industrial, sino también garantizar equilibrio estratégico frente al creciente poder naval chino.

EXPLOSIÓN EN PLANTA DE U.S. STEEL REABRE DUDAS SOBRE EL FUTURO DEL ACERO EN PITTSBURGH

La trágica explosión en la planta de coque de U.S. Steel en Clairton, cerca de Pittsburgh, que dejó dos trabajadores muertos y diez heridos, reavivó las dudas sobre el futuro de una de las instalaciones más emblemáticas de la industria siderúrgica estadounidense.

El accidente ocurre en un momento en que la compañía acababa de cerrar su venta por casi US$15.000 millones a la japonesa Nippon Steel, con la promesa de mantener y modernizar la producción en el Valle del Monongahela.

U.S. Steel aseguró que el compromiso de inversión se mantiene intacto y que la planta “seguirá operando por mucho tiempo”, aunque la reparación de los hornos dañados será costosa y aún no tiene fecha definida. Por su parte, Nippon Steel envió expertos para evaluar los daños y reiteró su apoyo, aunque persisten interrogantes sobre cuánto costará recuperar la operación completa y si la compañía cumplirá sus planes de largo plazo en la región.

La planta de Clairton, considerada la mayor operación de coque en Norteamérica, arrastra un historial de accidentes, problemas de mantenimiento y sanciones ambientales. Desde 2020, ha pagado más de US$57 millones en multas y fue señalada en demandas por fallas estructurales y emisiones contaminantes. Críticos aseguran que U.S. Steel ha gastado más en multas, lobby y recompensas a accionistas que en seguridad y modernización de sus instalaciones.

Aunque el acuerdo con Nippon Steel incluyó compromisos de inversión de US$11.000 millones en EE. UU., gran parte estaría destinada a modernizar molinos de acabado, no necesariamente a renovar una planta centenaria como Clairton. Analistas advierten que, pese a la retórica de permanencia, el futuro de la instalación sigue en duda ante un mercado cambiante, la competencia feroz de China y el avance de tecnologías más limpias como los hornos de arco eléctrico.