Edición 198 - Colombia, destino de inversión 2024
Desafíos del mercado de energías alternativas en Colombia

Por Claudia A. Navarro Acevedo & Andrés F. Parra Serrano de Brigard Urrutia
El cambio climático y el agotamiento de recursos fósiles han impulsado a nivel global la necesidad de adoptar energías alternativas. En este contexto, gran parte de los países de las Naciones Unidas, incluyendo a Colombia, se han comprometido a reducir sus emisiones de carbono y aumentar el uso de fuentes renovables de energía, en línea con el Acuerdo de París. Esta situación motivó que, por ejemplo, en Colombia se expidiera la Ley 2169 de 2021, en donde se fijaron los compromisos que deberá cumplir Colombia para alcanzar la carbono-neutralidad a 2050. La forma en que se ha venido materializando este deber asumido por Colombia a nivel internacional es a través de la política de la Transición Energética Justa que ha definido una serie de principios fundamentales que permitirán a Colombia lograr dichos compromisos, enmarcados en una política pública del actual Gobierno. Misma que se ha reflejado en el Plan Energético Nacional (PEN), iniciativa liderada por la Unidad de Planeación Minero-Energética (“UPME”) con la participación de distintas entidades a nivel local e internacional.
El actual Gobierno ha desplegado varios esfuerzos en la consolidación de la política pública de las comunidades energéticas, un vector que se ha considerado relevante para lograr la democratización, gradualidad, soberanía y conocimiento necesarios para transitar energéticamente de manera justa. Sin embargo, existen otros factores y barreras a ser considerados, mismos que ofrecen una alternativa de inversión en el mercado de energías alternativas en Colombia.
Desafíos del Mercado de Energías Alternativas
El Mercado de las Energías Alternativas cuenta con varios retos y barreras para su despliegue, situación que considerando las metas de descarbonización asumidas a nivel internacional por Colombia, se convierten en un hito muy relevante que sobrepasar y/o gestionar para asegurar su cumplimiento. Tratando de resumirlas, los siguientes son los desafíos más relevantes para considerar:
- Infraestructura y tecnología: La implementación de energías alternativas requiere inversiones significativas en tecnología avanzada e infraestructura de red eléctrica. Mejorar la capacidad de almacenamiento y distribución es crucial para el éxito de estas iniciativas.
En este sentido, la UPME ha definido un ambicioso plan de siete (7) proyectos urgentes de transmisión de energía eléctrica, los cuales tendrán un impacto en departamentos de Guajira, Cesar, Magdalena, Córdoba, Sucre, Norte de Santander y Chocó. Menciona la UPME que su asignación se efectuará a través de un mecanismo ‘express’ (descrito y señalado en la Resolución CREG 093 de 2014) además que ha definido la necesidad de contar con compensadores síncronos, que permitirán el despliegue de las energías renovables sin afectar la sincronía de nuestro parque de generación actual.
En cualquier caso, es relevante que las autoridades de planeación del Sistema Interconectado Nacional analice la posibilidad de incrementar el número de proyectos de almacenamiento de energía, pues resultan de gran importancia para efectuar la transición de nuestro parque de generación sin que se afecte la confiabilidad en el suministro, otorgando flexibilidad en el manejo del parque de generación (considerando que el último, el de la Convocatoria UPME STR 01-2021, se encuentra actualmente enfrentándose a problemas que no han permitido que su desarrollo sea el esperado).
Por otro lado, es importante resaltar la importancia y dinamicidad que podría traer la continua implementación de la infraestructura de medición avanzada a través de medidores inteligentes. De acuerdo con la Resolución MME 40483 de 2019, cada mercado de comercialización debe contar con al menos el 75% de sus usuarios con esquemas de medición avanzada para el 2030.
- Financiamiento y costos: Los altos costos iniciales y el acceso limitado a financiamiento son barreras importantes. Comparado con las energías tradicionales, las alternativas aún enfrentan desafíos económicos significativos. Por lo que resulta de extrema importancia no sólo mantener los incentivos actuales definidos en la Ley 1715 de 2014, Ley 2099 de 2021, sino además, en el curso de la verificación de los supuestos de inversión de las tecnologías y el despliegue de los distintos recursos, identificar otro tipo de incentivos, incluso no monetarios, para que su despliegue pueda hacerse de manera gradual, transitoria y segura.
Por otro lado, no hay que olvidar que el soporte normativo de los esquemas de subastas de energías renovables, mecanismos que resultan de alta importancia para asegurar la financiación de proyectos de energías renovables, fueron anulados mediante sentencia del Consejo de Estado. Es importante que desde el Gobierno Nacional, enfocados en los objetivos para lograr la transición energética justa y considerando los desafíos de inversión de CAPEX y OPEX iniciales de estos proyectos, logren consolidar una nueva política y regulación que permita apalancar los proyectos de generación de energía renovable y así lograr los objetivos frente a su despliegue.
- Aceptación social y cultural: La percepción pública y la educación son esenciales para la adopción de energías alternativas. Fomentar proyectos comunitarios y la participación local puede mejorar la aceptación y el apoyo a estas tecnologías. En este sentido, las iniciativas de las comunidades energéticas pueden ser un hito muy relevante con el fin de que las comunidades se apropien de sus necesidades energéticas y puedan, acompañados por el Gobierno Nacional y agentes del sector privado, entender y dimensionar el sector con el fin de que se alineen las expectativas y esfuerzos de Gobierno, sociedad y sector privado.
La importancia de las energías alternativas para Colombia es innegable. Con un marco regulatorio sólido y un potencial significativo, el país está en camino de diversificar su matriz energética y reducir su huella de carbono. Sin embargo, se requiere colaboración entre el Gobierno, el sector privado y la sociedad para superar los desafíos y aprovechar las oportunidades que ofrece este sector. La inversión continua en investigación y desarrollo será clave para asegurar un futuro sostenible y próspero para Colombia. Es importante atender los desafíos y barreras identificadas y que la ejecución de la política pública que atiende dichas situaciones se haga de manera efectiva, eficiente y oportuna.
Agosto 2024