Inclusión financiera comunitaria: el motor silencioso de la sostenibilidad social en Colombia - Business Mail Digital

Edición 208 - Sostenibilidad y Responsabilidad Social Empresarial 2025          


Inclusión financiera comunitaria: el motor silencioso de la sostenibilidad social en Colombia

Foto: Opportunity International Colombia

Por: Camilo García Peña, director ejecutivo de Opportunity International Colombia


Cómo modelos colaborativos de ahorro y emprendimiento como los implementados por Opportuntiy International están transformando comunidades vulnerables y generando resiliencia económica a largo plazo.

En Colombia, la sostenibilidad no solo se mide en indicadores ambientales o de gobernanza corporativa: también se construye en la capacidad de las comunidades para afrontar y resistir situaciones de crisis y prosperar por sí mismas. En territorios donde la banca formal rara vez llega, iniciativas de inclusión financiera comunitaria están cambiando vidas, a través de metodologías como los Grupos de Ahorro y Modelo de Graduación.

En Colombia, una parte significativa de la población en zonas vulnerables no accede a productos financieros formales, lo que limita su capacidad de ahorro, inversión y protección ante imprevistos. Opportunity International adelanta el programa de Grupos de Ahorro y Crédito Local (GACL), una solución práctica y sostenible: comunidades de entre 11 y 19 personas, en su mayoría mujeres, que se reúnen periódicamente para fomentar el ahorro.

En 2024, los GACL impulsados por Opportunity, en Atlántico y Bolívar, contaron con más de 6.700 participantes que conformaron 518 nuevos grupos, acumulando más de 412 millones de pesos en ahorros colectivos y financiando pequeños negocios locales a partir de créditos internos.

El impacto de la inclusión financiera se multiplica cuando se combina con capacitación y acompañamiento técnico. Programas como Camino de Oportunidades, que implementa el reconocido Modelo de Graduación diseñado por BRAC hace más de 20 años, brindan a las familias no sólo acceso a mecanismos de ahorro, sino también educación financiera, formación técnica y activos productivos para iniciar o fortalecer emprendimientos.

Este enfoque integral aborda la pobreza de manera multidimensional a través de cuatro pilares: protección social, que garantiza seguridad alimentaria en los primeros meses; empoderamiento social, con talleres psicosociales y de habilidades para la vida; inclusión financiera, mediante educación y participación en Grupos de Ahorro; y promoción de medios de vida, con capacitación técnica y acompañamiento empresarial.

La primera versión del Programa, culminada en agosto de 2024 en Cartagena, impactó a 250 familias, de las cuales el 91 % completó su formación técnica, el 84 % abrió cuentas de ahorro y el 107 % aumentó en promedio sus ingresos mensuales, superando la línea de pobreza extrema. Además, se activaron 236 negocios.

En el sector de la Ciénaga de la Virgen, en Cartagena, vive Felipa Blanco Batista. Allí, la pobreza extrema y la violencia forman parte del día a día, pero Felipa ha afrontado la adversidad con resiliencia. Desde joven, y como madre cabeza de hogar, buscó maneras de sostener a su hija, inicialmente vendiendo comidas caseras.

Antes de ingresar a Camino de Oportunidades, Felipa vivía con angustia e incertidumbre, sin encontrar respuesta a sus esfuerzos. El Programa le abrió una ruta concreta: recibió formación técnica en cocina, apoyo psicosocial, educación financiera y capital semilla para fortalecer su emprendimiento gastronómico, “El Sabor de Felipa”.

Gracias a este acompañamiento integral, mejoró la calidad de su servicio, amplió su menú y logró expandir su negocio para ofrecer catering, generando empleo al contratar a otra madre cabeza de hogar de su comunidad. También, inició el proceso de formalización de su empresa, paso clave para garantizar la sostenibilidad de su proyecto.

Hoy, Felipa es un referente local. Ha participado como conferencista en bootcamps para nuevos emprendedores del Programa, compartiendo su historia de transformación y demostrando que, con las herramientas adecuadas, es posible salir de la pobreza extrema y contribuir al desarrollo sostenible de la comunidad.

Las organizaciones que integran estos enfoques en sus estrategias de responsabilidad social empresarial no solo generan impacto positivo, sino que fortalecen las economías locales donde operan. La experiencia de Opportunity International demuestra que cuando las personas cuentan con herramientas financieras, capacitación y redes de apoyo, se abren verdaderas oportunidades para un desarrollo sostenible y un futuro mejor para sus familias.

Agosto 2025