Edición 165 - Comercio Exterior 2021          


Energías Renovables en Colombia y su financiación

Por Catalina Pinilla, socia Dentons Cardenas & Cardenas


Colombia se encuentra en camino a iniciar su tercera subasta de contratos a largo plazo de compraventa de energía. Esta tendrá en cuenta energía generada mediante fuentes no convencionales, con una capacidad igual o superior a 5MW. Estas subastas se han anunciado desde el año pasado por el Gobierno; y el Ministerio de Minas y Energía publicó para comentarios sus reglas.

No obstante, aún no conocemos el contrato de compraventa de energía (PPA). En la anterior subasta, entre otros términos y condiciones, el término del PPA se estableció en 15 años; del tipo “pague lo contratado” y contenía la posibilidad de tomar posesión del proyecto por parte de los acreedores en caso de incumplimiento bajo los contratos de financiación (entre otras causas). El PPA se denominó en pesos colombianos. Esta última característica tuvo bastantes críticas por parte de compañías y eventuales financiadores del exterior, ya que no tuvo en cuenta el riesgo de tasa de cambio para el generador, en una eventual financiación en dólares u otra divisa.

En una versión preliminar del PPA del 2019 se había incluido una fórmula de actualización del precio mediante la indexación del 60% a la variación de la tasa representativa del mercado (TRM), la cual es el promedio diario de las tasas de cambio norteamericanos y el peso colombiano. No obstante, en la versión definitiva de la última subasta llevada a cabo, esta indexación se eliminó, dejando sin mitigación real el riesgo de cambio en caso de financiaciones en una divisa diferente al peso colombiano. Esperamos que en el PPA para esta subasta se tenga en cuenta el riesgo de cambio. 

No obstante, las subastas no son el único esfuerzo del país en materia de energías renovables y su financiación. En efecto, Colombia fue el primer país en Latinoamérica en expedir regulación para la emisión de bonos verdes en el mercado público de valores (Circular 028 de 2020). El uso de estos bonos debe ser la financiación (o refinanciación) de proyectos, planes de inversión o investigación y desarrollo para generar efectos positivos sobre el medio ambiente, mitigar los impactos negativos y/o adaptarse a los mismos. Dentro de este uso, podemos encuadrar la financiación de energías renovables.

Como requisitos para la emisión de bonos verdes se encuentra, además del uso de los recursos para proyectos ambientalmente sostenibles, la necesidad de contar con un tercero independiente encargado de verificar el uso de los recursos, e indicar la taxonomía usada, es decir, la definición de los términos propios de sostenibilidad ambiental usados. Ya que Colombia se encuentra en camino a adoptar una taxonomía; el emisor podrá indicar una reconocida nacional o internacionalmente.

Sin embargo, también será necesario que, de acuerdo con un diagnóstico publicado por la Superintendencia Financiera de Colombia, los emisores revelen la información referente al proyecto ambientalmente sostenible de una forma clara, que los inversionistas puedan encontrar fácilmente y que sea comparable, manejando estándares uniformes de materialidad y relevancia que faciliten la labor del inversionista y, en consecuencia, proporcionen el mejor ambiente para la inversión.

El sector de Energías Renovables en Colombia ha presentado un crecimiento en los últimos años. Sin embargo, es necesario que se reglamenten y direccionen aspectos que aún son objeto de especulación para los inversionistas. Ofrecer un clima de inyección de capital viable es una responsabilidad de diversos organismos de la economía. Dentons Cardenas & Cardenas ofrece una explicación en este frente.

Mayo 2021