Hecho en Colombia: Historias que siembran futuro - Business Mail Digital

Edición 208 - Sostenibilidad y Responsabilidad Social Empresarial 2025          


Hecho en Colombia: Historias que siembran futuro

Por: Banco Davivienda


En Colombia, cada vez más personas y empresas están adoptando la sostenibilidad en sus modelos de negocio. Desde el Pacífico hasta los Andes se gestan transformaciones que cuidan el planeta, también generan empleo y promueven el desarrollo en comunidades y territorios. En muchas de estas historias, hay un factor común: el acceso al financiamiento sostenible como catalizador del cambio.

En Tumaco, el equipo de La Cevichería El Puente lleva casi cuatro décadas cocinando con alma de mar. Recientemente, decidieron dar un paso más: instalaron más de 100 paneles solares con el apoyo de SmartSolar y la financiación sostenible de Davivienda para apostarle a la eficiencia energética. Así redujeron costos y se sumaron al compromiso por hacer de Colombia una casa más verde. Para ellos, la sostenibilidad es hacerlo mejor para todos.

A cientos de kilómetros, en Bello (Antioquia), Madepatula, una empresa maderera con más de 30 años de historia, decidió hacer su producción más limpia. Con 1.800 metros cuadrados de paneles solares y un modelo de economía circular, hoy aprovechan hasta el último residuo de madera para generar biomasa que otras industrias utilizan como fuente de energía. Además, transformaron su relación con proveedores, ahora buscan aliados que compartan esa visión de aprovechamiento total. Aquí, la sostenibilidad no es una tendencia: es parte del negocio.

En Manizales, la Hacienda El Bosque encontró otro camino hacia el impacto: el ecoturismo. La conservación de la biodiversidad es el corazón de su proyecto. Con el apoyo de la Casita Roja impulsan un proceso de reconversión con el que implementaron biodigestores, corredores biológicos, zonas de reforestación y adecuaciones turísticas. Hoy, más de 140 especies de aves han hecho de este lugar su hogar y cientos de visitantes llegan cada año a observarlas. Un caso que demuestra que proteger el entorno es rentable.

En las montañas del Tolima, cerca de 300 familias se asociaron y crearon Asepropaz para exportar café especial. En su mayoría son mujeres cabeza de hogar y jóvenes rurales. Gracias a un crédito asociativo otorgado por Davivienda, con garantía del Fondo Agropecuario de Garantías en Colombia (FAG), han fortalecido su producción y la confianza en sí mismos en una zona que ha vivido los efectos del conflicto. Para estas familias, acceder al sistema financiero no fue solo una puerta abierta al mercado: fue una señal de que sí se puede avanzar.

Las grandes industrias también están cambiando. En el Meta, Guaicaramo está transformando su producción de palma mediante agricultura regenerativa. Además de reducir su impacto ambiental, este enfoque les ha permitido cumplir con estándares internacionales y fortalecer sus lazos con las comunidades vecinas. El financiamiento otorgado por La Casita Roja les dio el impulso necesario para consolidar ese giro estratégico.

En el Valle del Cauca, el Ingenio Carmelita quiso ir más allá del azúcar. Con el acompañamiento de Davivienda, repotenciaron una caldera e instalaron un nuevo turbogenerador, lo que les permitió aumentar su capacidad de cogeneración de energía a partir de biomasa, pasando de 5 a 12 MW. Ahora venden 5 MW de excedente, beneficiando a más de 23.000 hogares.

Agosto 2025