Edición 209 - AmCham Colombia: 70 años promoviendo negocios 2025
Colombia y Estados Unidos: Una relación comercial sólida más allá de coyunturas políticas

Por: Vali Asuntos Legales
A lo largo de los últimos 70 años, la relación entre Colombia y Estados Unidos ha estado marcada por diferentes matices. En ocasiones, la agenda bilateral se ha visto dominada por la lucha contra el narcotráfico, particularmente desde la década de los ochenta, cuando la política de certificación estadounidense se consolidó como un eje estructural de su política exterior. Sin embargo, más allá de los altibajos en materia de cooperación antidrogas o de eventuales tensiones diplomáticas, lo cierto es que la dimensión económica se ha convertido en el núcleo más estable y estratégico de la relación.
La apertura económica iniciada en Colombia tras la Constitución de 1991 encontró en Estados Unidos un aliado fundamental. El Acuerdo de Promoción Comercial no solo fortaleció el comercio bilateral, sino que dio un marco robusto a la inversión extranjera. Solo en 2022, la inversión extranjera directa estadounidense representó el 42 % de los flujos que ingresaron al país, y el comercio bilateral alcanzó los USD 39.3 mil millones. A esto se suma un canal constante de cooperación: desde el inicio del siglo XXI, Colombia ha recibido más de USD 14.000 millones en asistencia estadounidense, con USD 740 millones en 2023 dirigidos a programas de desarrollo, seguridad y fortalecimiento institucional.
En este contexto, el debate actual sobre una eventual “descertificación” en materia antidrogas no puede desconocer los impactos potenciales que tendría para Colombia. Restricciones al acceso a financiamiento multilateral, deterioro en la calificación de riesgo país y disminución en los flujos de inversión son consecuencias posibles que afectarían a sectores estratégicos de la economía. Se estima que las pérdidas en inversión podrían oscilar entre USD 1.151 y USD 2.201 millones anuales, con efectos directos sobre el empleo y el crecimiento.
No obstante, estos riesgos deben entenderse como escenarios transitorios o incluso hipotéticos. La fortaleza de la relación bilateral descansa en la absorción de los efectos por los mercados binacionales y los valores compartidos: el respeto por la democracia, el Estado de Derecho y la cooperación. Colombia, aun cuando diversifica sus relaciones comerciales hacia mercados como China, África o países vecinos, no prescinde de Estados Unidos como su socio principal, destino del 33 % de sus exportaciones y aliado central en la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo.
Así, en el marco de los 70 años de AmCham Colombia, es oportuno reafirmar que la relación bilateral ha sabido superar pruebas mayores que las coyunturas actuales. Los lazos comerciales, de inversión y de cooperación se han demostrado resilientes frente a los cambios políticos en uno y otro país. En un mundo en transformación, Estados Unidos sigue siendo, y más que probablemente seguirá siendo, el principal socio estratégico de Colombia, no solo por el peso de las cifras, sino porque la alianza bilateral se sustenta en principios y valores que garantizan su vigencia a largo plazo, más allá de los intereses o preocupaciones de las administraciones de turno.
Septiembre 2025