Edición 210 - Tecnología & Telecomunicaciones: Transformación digital en los negocios 2025
¿Están las empresas listas para que la inteligencia artificial tome decisiones críticas?

Por: Mercedes Osorio, directora ejecutiva de Accenture Colombia
La adopción de IA no sólo redefine procesos, talento y modelos de negocio. Está redibujando el mapa del trabajo y la forma en que los líderes empresariales deben tomar decisiones para sobrevivir en un mercado que cambia a toda velocidad.
La inteligencia artificial generativa, y otros modelos avanzados, han dejado de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una herramienta que transforma la manera en que las empresas toman decisiones. Desde bancos hasta aerolíneas, promete eficiencia, rapidez y precisión, pero también plantea un reto fundamental, ¿están las organizaciones realmente preparadas para confiarle decisiones estratégicas que afectan personas, operaciones y resultados?
Un estudio global de Accenture revela que apenas el 13 % de los ejecutivos percibe un impacto significativo de la IA en sus empresas, lo que evidencia un amplio margen para su adopción en 2025. En Colombia, varias compañías han comenzado a experimentar con IA en atención al cliente, análisis de datos y métodos administrativos. Sin embargo, la mayoría de estos proyectos todavía se encuentra en fase piloto, dado que la implementación a gran escala requiere más que tecnología, necesita datos accesibles, talento capacitado y una cultura de experimentación.

“La inteligencia artificial no es un complemento tecnológico, es un cambio estructural. Cuando se combina con la visión humana, procesos sólidos y un compromiso ético, no solo mejora la eficiencia: abre la puerta a nuevos modelos de negocio y experiencias únicas para los clientes”, afirma Mercedes Osorio, directora ejecutiva de Accenture Colombia.
Colombia en el radar de la IA
El interés está creciendo. Datos de SAP, reportados por BDO, muestran que el 54 % de las empresas colombianas planea aumentar su inversión en inteligencia artificial durante 2025. Esto sitúa al país entre los líderes de adopción en América Latina, junto a Brasil y México. Sin embargo, este desafío no es exclusivo de Colombia: a nivel global, muchas organizaciones enfrentan limitaciones similares. Tratar la IA como un simple “plug and play” reduce su efectividad si no se reestructuran las prácticas ni se capacita al personal para integrarla en decisiones críticas.
Señales de que la IA puede ser confiable
Para que la inteligencia artificial sea confiable, las empresas necesitan contar con información clara y accesible. Según ese mismo estudio, el 69 % de los ejecutivos considera que la IA genera una urgencia renovada por rediseñar sistemas tecnológicos y operativos, porque solo funciona con datos organizados y completos. Por ejemplo, un banco que quiera aprobar créditos mediante IA requiere historiales financieros actualizados; de lo contrario, podría tomar decisiones incorrectas que afecten tanto a clientes como a operaciones.
Asimismo, automatizar decisiones exige procesos estandarizados y medibles que eviten conflictos y errores. Una aerolínea que utilice IA para asignar tripulaciones necesita reglas claras sobre horarios, descansos y certificaciones; en retail, la predicción de ventas solo es efectiva si los modelos de operación, variables y métricas de éxito están bien definidos. Sin estos lineamientos, la tecnología pierde precisión y confiabilidad.
Finalmente, la clave está en el talento humano y en la identidad organizacional. Más del 80% de los líderes reconoce que la colaboración entre humanos e IA fortalece la confianza y eficacia. Además, construir una cultura de experimentación y ética, probando distintos modelos, ajustando variables y corrigiendo sesgos, es esencial para proteger la privacidad de los clientes y garantizar decisiones responsables, precisas y alineadas con la estrategia de la empresa.
La IA como nuevo punto de contacto con el cliente
La inteligencia artificial también se está convirtiendo en un punto de contacto con los clientes. Las marcas que busquen destacarse deben aplicar IA personalizada, que refleje su ADN y valores propios, evitando que todos los chatbots “suenen igual”. Estudios de Accenture muestran que el 80 % de los ejecutivos globales teme la homogeneización de la IA, mientras que el 77 % asegura que la personalización puede marcar la diferencia.
Adoptar la inteligencia artificial no solo implica implementar tecnología, sino también construir un ecosistema de confianza que permita aprovechar su potencial. Su uso genera un ciclo de aprendizaje continuo: cuanto más se aplica, más aprende, y cuanto más aprende, más valor aporta a usuarios y organizaciones. Además, la IA redibuja el mapa del trabajo en las organizaciones. Crea nuevos roles estratégicos y transforma de raíz la manera en que se configuran las habilidades y responsabilidades.
Octubre 2025