Edición 217 - Perspectivas y retos del nuevo gobierno en Colombia 2026
Gobierno, turismo y competitividad: los retos que definirán el futuro de la hotelería en Colombia

Por: JW Marriott Bogotá
El turismo es uno de los sectores más sensibles a las decisiones de política pública. Aspectos como la seguridad, la conectividad aérea, la infraestructura, los incentivos a la inversión, la regulación laboral y la promoción internacional influyen directamente en la percepción que tienen los viajeros sobre un destino. Por ello, cada nuevo gobierno representa una oportunidad para fortalecer el sector, pero también un escenario de retos que exige capacidad de adaptación por parte de las empresas.
En Colombia, la industria hotelera ha demostrado ser un actor clave en la generación de empleo, la atracción de inversión y el desarrollo económico de las regiones. Sin embargo, su crecimiento depende en gran medida de un entorno que favorezca la llegada de visitantes nacionales e internacionales. Las decisiones gubernamentales relacionadas con la estabilidad económica, la política fiscal, el desarrollo del turismo y las relaciones internacionales terminan impactando directamente el desempeño de hoteles, restaurantes y demás actores de la cadena de valor.
Uno de los principales desafíos para el nuevo gobierno será fortalecer la competitividad del país como destino turístico. Esto implica continuar promoviendo la conectividad aérea, impulsar la infraestructura, garantizar condiciones de seguridad y consolidar estrategias que posicionen a Colombia en mercados internacionales. Cuando estas variables evolucionan favorablemente, aumenta la llegada de viajeros, se dinamiza la ocupación hotelera y se fortalece el consumo en restaurantes, bares y espacios para eventos.
La confianza también juega un papel determinante. Los viajeros corporativos, turistas y organizadores de eventos evalúan factores como la estabilidad institucional, las condiciones económicas y la facilidad para hacer negocios antes de elegir un destino. En ese sentido, las políticas públicas trascienden el ámbito gubernamental y se convierten en un elemento que influye en las decisiones de viaje y en la inversión del sector privado.
Para hoteles como el JW Marriott Bogotá, estos cambios tienen un impacto tangible. Una mayor llegada de visitantes internacionales representa nuevas oportunidades para la realización de congresos, reuniones corporativas y eventos, así como un mayor dinamismo en sus centros de consumo. Restaurantes, bares y espacios gastronómicos reciben un flujo constante de clientes que buscan experiencias de alto nivel, mientras que el hotel fortalece su papel como punto de encuentro para el turismo de negocios y de ocio.
Por otro lado, las decisiones relacionadas con la legislación laboral, la política tributaria o los incentivos al turismo también inciden en la operación diaria del sector. Adaptarse a nuevos marcos regulatorios, mantener altos estándares de servicio y continuar invirtiendo en innovación son desafíos que requieren una visión estratégica y una capacidad permanente de evolución.
Más allá de los cambios políticos, el objetivo compartido sigue siendo el mismo: consolidar a Colombia como un destino competitivo, sostenible y atractivo para el mundo. Alcanzarlo requiere un trabajo articulado entre el sector público y el privado, donde la hotelería desempeña un papel fundamental como embajadora de la hospitalidad colombiana.
En este escenario, el JW Marriott Bogotá no solo responde a las transformaciones del entorno, sino que también contribuye a fortalecer el turismo del país a través de experiencias que impulsan la gastronomía, el desarrollo empresarial y el posicionamiento de Bogotá como un destino de clase mundial.
Julio 2026