editorial          


Comercio exterior para la reactivación sostenida

María Claudia Lacouture P.

Directora ejecutiva, Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia)

[email protected] @mclacouture


Es hora de aprovechar nuevas oportunidades para exportar, consolidar la cultura exportadora y reactivar la producción con las medidas de bioseguridad. Debemos aprender y poner en práctica las lecciones que nos deja la pandemia y adaptarnos rápidamente a la nueva realidad del comercio internacional antes de que otros competidores de la región nos tomen ventaja.

En AmCham Colombia hemos identificado 108 partidas arancelarias que los empresarios nacionales pueden vender a EE. UU. por contar con ventaja comparativa revelada frente a China y se trata principalmente de bienes intermedios que forman parte de diversas cadenas regionales de producción.

Con el comercio bilateral se estimula la inversión, se generará empleo, desarrollo y buenas prácticas en la industria nacional. Para fortalecer la cultura exportadora AmCham Colombia puso en marcha el Programa de Internacionalización que ayuda a las empresas a identificar su potencial en el mercado estadounidense y las conduce en el proceso exportador que se ha convertido en elemento clave para la reactivación económica en medio de la pandemia.

Por años uno de los caballitos de batalla en materia de promoción de comercio exterior ha sido la necesidad de diversificar nuestras exportaciones, tanto como en destinos como en productos, con el fin de evitar el riesgo de depender de un solo bien o socio comercial y poder adaptarnos rápidamente a entornos cambiantes en la economía internacional.

Fueron las lecciones que en su momento nos dejó la alta dependencia de exportaciones a Venezuela que sufrieron un gran golpe producto de las diferencias políticas con el vecino país y también con la caída de los precios de los hidrocarburos a mediados de la década pasada.

Si bien esos episodios dejaron grandes enseñanzas y con el esfuerzo en materia de promoción de exportaciones se han abierto nuevos mercados y aumentado el número de productos que vendemos al exterior, gracias en parte a una Política de Desarrollo Productivo que identificó productos y mercados con mayor potencial y estimula la productividad y la competitividad para aprovechar mejor los más de 13 acuerdos comerciales vigentes y más de 1.500 millones de consumidores a los que tenemos acceso. No obstante, aún nos falta tener de verdad una cultura exportadora.

Contamos con un enorme potencial para aumentar las exportaciones no minero-energéticas, empezando por la agroindustria por la vasta extensión de tierra disponible y a la cual tenemos más acceso gracias al acuerdo de paz, aunque también se requiere ir más allá de los productos agrícolas para incorporar valor agregado.

Paralelo a la pandemia se agudizó la disputa comercial entre Estados Unidos y China, que encareció los productos que se fabrican desde el país asiático con destino a EE.UU. y sobre la cual no hay certeza de una solución, menos ahora ad portas de las elecciones presidenciales donde la economía es tema central.

Esa reconfiguración cambió el concepto de las cadenas globales de valor y abrió paso a las cadenas regionales. En el caso de Estados Unidos, sus empresas buscan nuevos destinos de proveeduría, más cercana, confiable y con reglas claras y estables esenciales para los negocios a largo plazo. Colombia tiene una gran oportunidad.

Please follow and like us: