Zonas francas: ecosistemas empresariales que crean oportunidades - Business Mail Digital

Edición 213 - Empoderamiento femenino y liderazgo empresarial 2026          


Zonas francas: ecosistemas empresariales que crean oportunidades

Foto: Zona Franca Santander.

Por: Andrea Serrano, gerente de Zona Franca Santander.


Durante años, las zonas francas fueron entendidas principalmente como plataformas para atraer inversión, facilitar operaciones y dinamizar el comercio exterior. Si bien, esa función sigue siendo esencial, hoy su alcance es mayor.

En un entorno empresarial más exigente, también están llamadas a transformarse en ecosistemas empresariales con la capacidad de generar empleo de calidad, articular talento y fortalecer las cadenas productivas con mayor capacidad de adaptación.

La dimensión del sector en Colombia hace que esta conversación sea especialmente relevante. Según cifras de la ANDI, el país cuenta con 114 zonas francas, más de 1.000 usuarios calificados, más de 182.000 empleos. Con ese impacto, su valor no se mide únicamente por la operación o la infraestructura, sino también por la calidad de las oportunidades que ayudan a crear en los territorios donde operan. Por esta razón, la inclusión no debería abordarse como un componente exclusivamente reputacional, sino como un habilitador del desarrollo que tiene como punto de partida ‘la equidad’, traducida en la capacidad de crear condiciones para que más personas puedan acceder, permanecer, desarrollarse y proyectarse dentro de las organizaciones.

En el caso de las mujeres, esta sigue siendo una discusión vigente. Según el DANE, en enero de 2026 la tasa de desocupación fue de 13,8 % para las mujeres y de 8,7 % para los hombres, una brecha que muestra que el acceso al empleo y a las trayectorias laborales continúa siendo desigual. En la misma línea, la OCDE ha advertido que cerrar esas brechas es importante no solo desde lo social, sino también para la productividad y el crecimiento, razón por la cual, hablar de equidad en el entorno empresarial no es una conversación paralela al negocio. Marcos como los Women’s Empowerment Principles, impulsados por ONU Mujeres, han insistido en que la igualdad de oportunidades en el lugar de trabajo, el mercado y la comunidad también es una condición para la sostenibilidad empresarial.

Los ecosistemas empresariales tienen una ventaja particular, no dependen de una sola empresa ni de una sola cultura organizacional. Conectan formación, empleabilidad, servicios, bienestar y desarrollo territorial. Esa articulación puede ampliar oportunidades para distintos perfiles de talento y hacer que la inclusión deje de ser una intención para convertirse en una práctica concreta.

Esa lógica también se observa en experiencias como la de Zona Franca Santander, donde se desarrolla un ecosistema orientado a servicios globales, junto con iniciativas de formación para talento joven, que ha contribuido a la generación de empleo y a la apertura de oportunidades en perfiles vinculados al conocimiento, los servicios y la innovación.  

A cierre de 2025, el ecosistema alcanzó 4.200 empleos directos, lo que representó un incremento del 35 % frente al año 2024. De ellos, el 48 % corresponde a mujeres y el 65 % a personas menores de 28 años. A esto se suma un enfoque que incorpora inclusión laboral, equidad de género, bienestar y alianzas educativas. 

Dentro de la sociedad ZFSantander, además, el 68 % de los cargos son ocupados por mujeres.

Marzo 2026