Valor compartido en origen: una estrategia de sostenibilidad desde el cacao colombiano - Business Mail Digital

Edición 220 - Sostenibilidad empresarial: estrategias para un futuro sostenible 2026          


Valor compartido en origen: una estrategia de sostenibilidad desde el cacao colombiano

Por: Luker Chocolate


Hoy, el cultivo de cacao enfrenta retos importantes. Las lluvias impredecibles y el aumento de las temperaturas, efectos del cambio climático, inciden en la productividad de los cultivos. Por eso, el trabajo conjunto con las familias productoras sigue siendo clave: el acompañamiento en buenas prácticas agrícolas, el cuidado ambiental y la promoción de los derechos humanos contribuyen a fincas más productivas y resilientes.

Al mismo tiempo, algunos jóvenes se van a las ciudades en busca de mejores oportunidades. El campo está envejeciendo y quedan menos manos para trabajar la tierra, lo que con el tiempo pone en riesgo la productividad del cultivo. Resolver estos retos exige que empresas y comunidades cacaocultoras trabajen juntas en soluciones que se sostengan en el tiempo.

La creación de valor compartido ofrece un marco para hacerlo. Fue planteada en 2011 por Michael Porter y Mark Kramer en Harvard Business Review. Propone que la competitividad de una empresa y el bienestar de los territorios donde opera avancen al mismo tiempo. Para eso, lleva la sostenibilidad a decisiones como la compra de materias primas que sean amigables con el medio ambiente y la relación con los proveedores velando por el bienestar de estas.

En el cacao, crear valor compartido en origen significa que la transformación también ocurre en el país productor. Cuando el grano se convierte en chocolate en Colombia, el empleo y la inversión de cada etapa se quedan en el país, y las exportaciones llevan más valor agregado. Ese chocolate llega a otros países y, con él, viajan las historias de progreso de las familias que cultivan el cacao y que hicieron un esfuerzo en sus prácticas para que este tenga un cuidado ambiental y de derechos humanos.

Luker Chocolate, el negocio B2B de Casa Luker, aplica este modelo a través de El Sueño de Chocolate, su plan colaborativo de sostenibilidad, basado en el contacto directo y en relaciones de largo plazo con productores de cacao y comunidades. El plan se guía por tres objetivos.

El primer objetivo es aumentar los ingresos de las familias cacaocultoras con mayor productividad, menores costos y diversificación de ingresos, por lo que se realiza un acompañamiento integral al productor, con buenas prácticas agrícolas que contribuyen a la protección de los suelos, mejoramiento de la productividad e identificación de oportunidades para la diversificación de ingresos a partir de cultivos complementarios al cacao.

El segundo es crear oportunidades para niños y jóvenes a través de la educación, el emprendimiento rural y la empleabilidad, de esta manera se generan oportunidades para su permanencia en los territorios. El tercer objetivo es construir ecosistemas sostenibles, con protección de la biodiversidad, conservación de bosques y agua, prácticas regenerativas y reducción de la huella de carbono, e implementación de sistemas agroforestales.

La implementación de El Sueño de Chocolate en los territorios priorizados ha dejado aprendizajes sobre la creación de valor compartido con familias productoras de cacao, comunidades y entidades públicas y privadas. Estas experiencias pueden compartirse con otros sectores para ampliar el impacto en las regiones agrícolas de Colombia.

La creación de valor compartido requiere que la empresa genere una ventaja competitiva. Luker Chocolate integró esta estrategia en su propio modelo de negocio, por eso, busca trabajar con clientes interesados en un chocolate sostenible y que crean en el respeto a las familias y al medio ambiente. Por esta razón, el presupuesto de sostenibilidad y la medición de su impacto hacen parte de la operación de la empresa. Este enfoque la diferencia de la Responsabilidad Social Empresarial, que tiene un carácter filantrópico.

Octubre 2026