Edición 203 - Liderazgo empresarial: Mujeres dirigentes 2025
Equidad de género femenino: la mejor estrategia para el éxito empresarial

Por Orza Relacionamiento Estratégico
El liderazgo femenino, por solo abordar una pequeña parte de lo que la diversidad, equidad e inclusión abarcan, no es una moda ni una cuota a cumplir. Tampoco puede depender de posiciones ideológicas. Se trata de una necesidad moral y estratégica cada vez más determinante para el desarrollo empresarial y económico. La diversidad y la equidad no solo son principios de justicia social, también son factores clave de competitividad.
En Colombia, aunque se ha avanzado en este sentido, todavía queda un largo camino por recorrer en la labor de garantizar que las mujeres tengan una participación más equitativa y justa en los espacios de toma de decisiones dentro de las empresas y en la política pública.
De hecho, uno de los mayores desafíos para las mujeres en posiciones de liderazgo ha sido lograr representación en espacios estratégicos. En el país, según investigaciones hechas por el Centro de Estudios en Gobierno Corporativo del CESA, la participación de mujeres en juntas directivas es de apenas el 23.1% y, aunque ha habido evolución, el país sigue lejos de alcanzar el 30% de participación mínima necesaria para lograr espacios empresariales y de toma de decisiones equilibrados. Si el deseo es tener empresas más competitivas y sostenibles, hay que empezar por promover activamente la participación de mujeres en los niveles más altos de dirección y liderazgo corporativo.
Otro de los grandes retos en este camino por la inclusión femenina es la formación y la preparación de las mujeres para asumir cargos de poder. No se trata solo de ocupar posiciones por cumplir una cuota, sino de garantizar que las mujeres tengan las herramientas y la capacitación necesarias para ejercer liderazgos efectivos y transformadores. En este sentido, el sector privado tiene una responsabilidad clave en impulsar programas de mentoría, formación y empoderamiento femenino.
Por otro lado, la desconexión entre el sector privado y la política pública funge como otro gran obstáculo para la equidad de género femenino en el liderazgo empresarial. Muchas veces, las empresas desconocen los procesos de formulación de políticas y regulación, lo que dificulta su participación en la construcción de marcos normativos más equitativos y favorables para la inclusión de la mujer. En este sentido, es fundamental tender puentes entre ambos sectores para generar espacios de diálogo y colaboración que permitan avanzar en la construcción de políticas públicas inclusivas.
El liderazgo femenino es, sin duda, un motor de transformación para la sociedad. La mujer no solo tiene un papel esencial en la educación y la formación de valores, su presencia en espacios de toma de decisiones también contribuye a generar empresas más competitivas, porque este es el mayor de los valores que aporta la diversidad.
En aras de lograr convertir a Colombia en un país más justo es imprescindible seguir apostando por la equidad de género femenino en el liderazgo empresarial. De nuevo, no porque se trate de una causa social, sino porque es la estrategia más inteligente para el crecimiento y la sostenibilidad del sector empresarial.
Marzo 2025