Edición 203 - Liderazgo empresarial: Mujeres dirigentes 2025
Mujeres transformadoras del liderazgo empresarial

Por Ana Dolores Román, gerente general de Pfizer Colombia y Venezuela.
En las últimas décadas, el liderazgo empresarial ha experimentado una transformación significativa y las mujeres han jugado un papel fundamental en este cambio. Aunque históricamente subrepresentadas en puestos directivos, hoy las mujeres están rompiendo barreras y demostrando que su estilo de liderazgo no solo es efectivo, sino también transformador y humano.
El liderazgo femenino se caracteriza por habilidades como la empatía, la colaboración y una visión integral de los desafíos empresariales. Estudios recientes sugieren que las empresas con mayor participación femenina en sus equipos directivos tienden a ser más innovadoras y rentables.¹ Esto se debe, en parte, a que las mujeres suelen tener habilidades sociales y emocionales más desarrolladas, ser más colaborativas, motivar mejor a los equipos, tener mayor resiliencia y capacidad de adaptación, establecer relaciones y delegar con más facilidad.
Sin embargo, el camino no ha sido fácil. A pesar de los avances, las mujeres aún enfrentan desafíos como los estereotipos de género, la falta de mentoría y la dificultad para equilibrar la vida profesional con la personal. Por eso, es crucial acelerar la transformación cultural desde las empresas, cambiar los sesgos inconscientes, pisos pegajosos y techos de cristal que aún persisten, especialmente en sectores como la salud. Las brechas salariales y de reconocimiento profesional siguen siendo evidentes.
El desarrollo y empoderamiento de las mujeres requiere un abordaje integral y las instituciones pueden apoyar este proceso. Como líder empresarial, soy partidaria de que las empresas deben ajustar sus políticas y procesos para satisfacer mejor las necesidades específicas de los colaboradores. Establecer políticas claras de flexibilidad laboral, promover una cultura de cuidado personal y apoyo emocional, y adecuar espacios para reducir el estrés, refleja un alto índice de retención de talento y mayor productividad.
Así mismo, es fundamental que las mujeres puedan reconocerse a sí mismas, comprendiendo las habilidades y áreas de mejora, para así poder potenciarlas. Paralelamente, se debe trabajar en desarrollar la confianza, autoestima y autogestión a lo largo de la carrera. Así como valorar la autenticidad y evitar adoptar estereotipos de liderazgo tradicionalmente masculinos. Por otro lado, la capacitación continua y la adquisición de nuevas habilidades son esenciales.
En conclusión, el liderazgo empresarial de las mujeres no es solo una cuestión de equidad, sino una estrategia inteligente para el crecimiento sostenible. Al empoderar a más mujeres para que ocupen puestos de liderazgo, las empresas no solo avanzan hacia la igualdad, sino que también se preparan para los desafíos del futuro. Es necesario construir empresas más justas y competitivas.
¹ ONU Mujeres. Datos y cifras: Empoderamiento económico. Disponible en: https://www.unwomen.org/es/que-hacemos/empoderamiento-economico/hechos-y-cifras
Marzo 2025