La reinvención del talento: cuando la acción se convierte en valor - Business Mail Digital

Edición 211 - Talento humano: Importancia del bienestar laboral 2025          


La reinvención del talento: cuando la acción se convierte en valor

Por: Rosana González: directora de Recursos Humanos de Accenture Colombia


Las empresas que hoy marcan la diferencia no son las que hablan de cambio, sino las que lo viven desde adentro, impulsando una transformación que nace en su talento y se proyecta en el negocio, entendiendo la reinvención no como un destino, sino como una forma de avanzar.

En la última década, el mundo empresarial ha vivido una transformación que no se detiene. Las compañías digitalizaron procesos, automatizaron tareas y adoptaron tecnologías que hace poco parecían ciencia ficción. Sin embargo, los resultados no siempre han estado a la altura de las expectativas. A nivel global, los índices de productividad apenas han crecido y muchas organizaciones reconocen que la inversión tecnológica no se ha traducido en valor real ni sostenido.

Pero, realmente, ¿por qué sucede eso? porque la tecnología, por sí sola, no cambia a las organizaciones si antes no cambian las personas. Una empresa puede tener los sistemas más avanzados del mercado, pero sí su cultura, liderazgo y estructura siguen anclados en las reglas del pasado, la transformación se detiene. El gran desafío de esta era no es digital, es profundamente humano.

Uno de los estudios de Accenture revela que solo el 16 % de las compañías ha alcanzado el nivel más alto de madurez operativa, es decir, aquellas que han logrado integrar de forma efectiva la automatización, los datos y la inteligencia artificial en sus procesos. El resto sigue enfrentando barreras conocidas: estructuras jerárquicas rígidas, dilatación en la toma de decisiones y modelos de talento que no evolucionan al ritmo que exige el cambio.

El mundo del trabajo, además, se redefine a una velocidad inédita. De aquí a 2030, cuatro de cada diez habilidades actuales dejarán de ser relevantes. Y aunque el 94 % de los empleados está dispuesto a aprender y reinventarse, solo el 5 % de las empresas impulsa programas de reskilling a gran escala. La voluntad está, lo que falta es la capacidad institucional para acompañarla.

Para entender por qué la verdadera revolución de las empresas es humana más allá de tecnológica, pensemos en el siguiente ejemplo: una compañía de retail puede invertir millones en robots y software de última generación, pero si sus colaboradores no tienen las habilidades ni la confianza para usarlos, la productividad no despegará. En cambio, cuando una organización apuesta por reentrenar a sus equipos, fomenta la experimentación y mide el éxito en términos de aprendizaje, el cambio ocurre; mejora la eficiencia, se reduce la rotación de personal y, sobre todo, se fortalece la capacidad de adaptación ante cualquier crisis.

Las empresas reinvention ready están marcando la diferencia. En ellas, recursos humanos dejó de ser un área operativa para convertirse en un socio estratégico que diseña el futuro del trabajo. La tecnología se usa no solo para automatizar, sino para liberar tiempo y potenciar lo que más valor genera: la creatividad, el liderazgo y las culturas de aprendizaje continuo.

Estas organizaciones anticipan qué habilidades necesitarán dentro de tres años, identifican brechas, ofrecen rutas personalizadas de desarrollo y utilizan analítica avanzada para alinear talento y estrategia. Es un círculo virtuoso que se traduce en colaboradores más preparados, decisiones más inteligentes y empresas más competitivas.

El estudio de Accenture muestra que los líderes que combinan propósito, empatía y capacidad de acción logran aumentar hasta en un 30 % el sentido de compromiso de sus equipos. Porque cuando el talento se siente escuchado y valorado, la innovación fluye de manera natural.

Y ahí está el verdadero cambio: pasar de una cultura de cumplimiento a una cultura de confianza. De hablar de gestión del talento a hablar de activación del potencial humano.

Por eso, la reinvención no comienza con un nuevo software, sino con una nueva mentalidad. No se trata de reemplazar personas por máquinas, sino de preparar a las personas para liderar junto a las máquinas.

Noviembre 2025