María Claudia Lacouture P.
Directora ejecutiva, Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia)
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@mclacouture
Dejamos el año más difícil y complejo de la historia reciente del país (y del mundo) y quizá de la vida de cada uno de nosotros. Quedémonos con lo positivo y que las adversidades nos hayan llenado de fortaleza para encarar los nuevos tiempos, tiempos que necesitan un nuevo pensamiento, una actitud diferente y una nueva narrativa.
Durante los últimos meses hemos escuchado muchos expertos en la materia, economistas acreditados, analistas en todos los temas y tenemos la suficiente información para afrontar los años venideros con buena actitud y con el convencimiento de que nos sobrepondremos a las dificultades.
El llamado es adecuarnos a una nueva narrativa, apoyados en las políticas públicas y la coordinación nacional y regional y sin perder de vista la productividad, la innovación, el emprendimiento y la competitividad. Pero, sobre todo, procurar el bienestar integral, responder a la urgencia de mitigar los efectos del cambio climático, diversificar y sofisticar y abogar por una educación más adecuada para el país y más pertinente para el sector productivo.
La urgencia de un desarrollo sostenible y la promoción de valores fundamentales que nos ayude a ser mejores personas, sin estereotipos, cimentada en los principios de la economía circular, alineado con el valor agregado, abierto a las nuevas posibilidades tecnológicas, sin desconocer que la interacción y la cercanía con las personas siempre serán determinantes.
Durante la pandemia hicimos 152 foros virtuales que nos dejaron muchas lecciones sobre economía, los negocios, sobre pérdidas, ganancias, expectativas y frustraciones, y complace decir que hemos visto la mejor versión de nuestros empresarios, proactivos, entusiastas, optimistas y comprensivos con el momento histórico. Estamos saliendo de la crisis gracias a la combinación de gobiernos responsables (el nacional y los regionales), de un sector privado que no se lavó las manos y se puso frente a las situaciones.
Tenemos camino por delante. Todavía no podemos cantar victoria porque no sabemos cómo será la segunda oleada de propagación, así que tenemos que mantenernos alertas, sin bajar la guardia porque en el autocuidado está la clave de que sobrellevemos con éxito cualquier situación. Lo que si debemos evitar a toda costa es un nuevo confinamiento porque eso le hará un daño irreparable a toda la economía. Ya la involución que sufrimos nos retrasó lo suficiente y hoy tenemos más pobres que hace un año y más colombianos sin empleo.
Todos deseamos que el 2021 sea realmente el año de la recuperación, aunque los economistas tienen pronósticos agridulces. No obstante, les invito a mantenerse firmes y con la misma actitud valiente y responsable que mantuvieron durante la crisis. Eso observamos entre nuestros afiliados y tienen más que merecido la mejor suerte en los tiempos venideros.