Edición 178 - Sostenibilidad: Energía Renovable 2022          


Cargill le apuesta al desarrollo sostenible de la agroindustria de Colombia

Foto Cargill

Por Cargill


En los últimos años, aspectos como el cambio climático, la contaminación ambiental y la sobreexplotación de recursos naturales, han llevado a que las organizaciones reflexionen sobre el impacto de sus operaciones y cómo cambiar su rumbo hacia uno más responsable. En ese panorama, Cargill viene invirtiendo en el desarrollo sostenible de sus operaciones y cadenas de suministro a nivel mundial desde hace varios años, esto guiado por su propósito de nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible.

“En Cargill, creemos que la agroindustria brinda una oportunidad de nutrir a la población en crecimiento y un camino para lograr un sistema alimentario que cultive un futuro mejor para todos. Por ello, como compañía, buscamos empoderar a las comunidades agrícolas, proteger la tierra y regenerar los suelos, a fin de lograr la cadena de suministro alimenticio más sostenible del mundo y aportar a la calidad ambiental”, comenta Xavier Vargas, presidente de Cargill para Centroamérica y Colombia.

Al respecto, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), Cargill se propone reducir las emisiones de gases efecto invernadero en sus operaciones en un 10% para 2025 y reducir las emisiones de su cadena de suministro extendida en 30% por tonelada de producto vendido para el 2030. De igual forma, la compañía le apunta a combatir la deforestación y a mejorar la calidad de vida de 10 millones de agricultores, a través de capacitaciones en prácticas agrícolas sostenibles.

En Colombia, Cargill está implementando la medición de huella de carbono por medio de una alianza estratégica realizada con Celsia, desde 2021, para suministrar energía solar en su Planta de Beneficio, ubicada en el municipio de Candelaria, Valle del Cauca. Actualmente, el proyecto aporta cerca del 40% de su demanda de energía mensual, y los beneficios ambientales son clave, pues cada megavatio instalado evita la emisión de 640 toneladas de CO2 al año, es decir, reduce más de 4.704 toneladas de CO2, que equivalen a la siembra de 6 mil árboles.

“La puesta en marcha de este proyecto en alianza con Celsia ha sido un avance muy significativo en nuestra estrategia de sostenibilidad. La energía renovable que soporta nuestra planta de producción ubicada en Villagorgona, Candelaria, aporta a la meta de reducir nuestros gases de efecto invernadero, contribuyendo a mitigar los impactos del cambio climático. Además, continuamos en la búsqueda e implementación de tecnología para este tipo de infraestructuras que compense las emisiones en los diferentes proyectos”, asegura Javier Brenes, director ejecutivo de Cargill Proteína en Colombia.

Asimismo, con el objetivo de implementar prácticas estándar para la producción de aceite de palma en Colombia, Cargill y el Centro de Investigación de Palma de Aceite (Cenipalma) están desarrollando medias para aumentar el Índice de Sostenibilidad y el cierre de brechas de los productores en el país. “Cargill está comprometido con la transformación del sector hacia la sostenibilidad y la comercialización de aceite de palma, para que se produzca de acuerdo con las prácticas de no deforestación, no turba y no explotación, conocidas como NDPE. En ese sentido, el convenio con Cenipalma y la aplicación del Índice de Sostenibilidad en el sector palmero colombiano, son claves para entender y actuar sobre los retos y oportunidades para lograr que esa transformación se cumpla”, expresó Fernando Martínez, Product Line Manager de Cargill.

Otro aspecto relevante es empoderar los agricultores y las comunidades locales, por lo que Cargill en convenio con la Corporación para Estudios Interdisciplinarios y Asesoría Técnica (Cetec), impulsa a comunidades del norte del Cauca a participar del programa de pequeños productores, mediante la capacitación y acompañamiento para el engorde de pollos a pequeña escala y la implementación de prácticas sostenibles. Además, Cargill le apuesta a empoderar económicamente a las mujeres de la región por medio de capacitaciones en habilidades tecnológicas ofrecidas por la compañía y sus aliados.

Con estas y otras iniciativas, Cargill mantiene su compromiso de brindar nuevas y mejores formas de operar la industria e implementar prácticas de sostenibilidad en sus diversas líneas de negocio, con el objetivo de unir esfuerzos y contribuir a la construcción de un sistema agrícola y alimentario responsable con el ambiente y más resiliente para todos.

Agosto 2022

Edición 178 - Sostenibilidad: Energía Renovable 2022          


Agenda sostenible del gobierno de Gustavo Petro

Foto Prospectiva Consulting

Por Prospectiva Consulting


Como lo ha resaltado el presidente Gustavo Petro, la agenda ambiental será un eje central de su gobierno. Posturas críticas de modelos extractivistas como la minería y la extracción petrolera a través del fracking resaltan el énfasis que el nuevo gobierno espera poner en marcha para lograr afianzar el proceso de descarbonización y el incremento en el uso de las energías renovables. Sin embargo, el proceso de transición energética no empezará de cero por el gobierno entrante, ya que, durante el gobierno de Iván Duque la agenda del sector Minero-Energético logró avanzar y dejar la hoja de ruta para la adopción de energías renovables.

Actualmente, la matriz energética de Colombia es considerada una de las más limpias del mundo, al depender en gran medida de energía obtenida a través de fuentes hídricas. Así lo destaca el Energy Transition Index del Foro Económico Mundial, que ubica a Colombia en el segundo puesto comparada con los países de las Américas y 25 entre 115 países. Sin embargo, la dependencia al recurso hídrico fue una de las grandes razones que llevó al gobierno a estructurar un marco normativo que permitiera el tránsito a energías renovables ante el contexto del cambio climático.

Ante la propuesta del presidente Petro de sentar las bases de la transición energética, es importante entender como recibe la agenda a partir del contexto regulatorio de las energías renovables del país hasta ahora. Colombia inició el proceso para definir el uso de energías renovables desde 1989 con la expedición de la Ley 51, la cual estableció la relevancia de definir las necesidades energéticas nacionales. Posteriormente en 2001 se amplió la definición de energías renovables con la Ley 697 y, en 2010 se complementó con la expedición de la resolución 180919 de 2010 que incluyó en el programa de uso racional y eficiente las energías renovables. Los mayores avances se han dado desde 2014 con la Ley 1715, que planteó estímulos para la inversión en proyectos de energías renovables, esta ley fue modificada por la Ley 2099 de 2021, que extendió los incentivos al hidrógeno verde y azul. El marco regulatorio también se fortaleció con la expedición de otras normas como, la ley del cambio climático (Ley 1931 de 2018) que define acciones para reducir emisiones de CO2.

Hoy Colombia cuenta con tres rutas para la transición energética, en su mayoría con proyección de metas para 2030, además, del avance en dos procesos de subasta de energías renovables que asignaron 2.100 megavatios.

El impulso de las energías renovables se convierte en una oportunidad para atraer inversión al país. A cierre de 2021 el país recibió inversiones por USD 800 millones para proyectos de energía eólica y solar, que lograron inversiones en la cadena del sector por USD 1 billón. Según las empresas que han llegado al país, las condiciones geográficas, las reglas de juego claras y la seguridad jurídica, favorecen el clima de inversión en este sector. La llegada del nuevo gobierno puede ser una oportunidad para mantener y fortalecer las inversiones en energías renovables, dado el interés manifestado de potenciar la energía solar y eólica. Sin embargo, el gobierno entrante tendrá el reto de continuar o ajustar las rutas para la transición energética definidas, así como fortalecer la institucionalidad para lograr su propósito de acelerar la implementación y avanzar en la descarbonización para lograr la carbono-neutralidad.

Prospectiva seguirá haciendo seguimiento al avance regulatorio y a la agenda que desarrolle el gobierno de Gustavo Petro al sector energético. Entretanto, cabe resaltar que la visión del sector minero-energético dependerá del nombramiento del ministro de Minas y Energía, así como las perspectivas que defina el gobierno en el marco de la discusión del Plan Nacional de Desarrollo.

Agosto 2022

Edición 178 - Sostenibilidad: Energía Renovable 2022          


El Grupo Ecopetrol, comprometido con los negocios de bajas emisiones

Foto Ecopetrol

Por Ecopetrol


Ecopetrol fue la primera empresa de la industria de petróleo y gas en Latinoamérica que asumió la meta de alcanzar cero emisiones, un reto que planea conseguir al año 2050, y que responde a su estrategia al 2040 ´Energía que Transforma´, mediante la cual busca consolidarse como un grupo integrado de energía que, además de participar en los negocios de hidrocarburos, transmisión y vías, le apuesta al desarrollo de negocios de bajas emisiones.

Para adaptarse a esta nueva realidad, la compañía recientemente anunció la transformación de su Vicepresidencia de Gas en la Vicepresidencia de Bajas Emisiones, con el objetivo de integrar las áreas de gas, biogás, GLP, energías renovables, hidrógeno y captura, almacenamiento y uso de carbono (CCUS, por sus siglas en inglés) para seguir impulsando la transición energética en Colombia y en Latinoamérica.

Sus metas son ambiciosas. Según Ecopetrol, las iniciativas de bajas emisiones representarán entre el 30% y el 50% del Ebitda en 2040.  

“Las metas que nos hemos trazado demuestran el compromiso del Grupo Ecopetrol por enfrentar los grandes desafíos ambientales del mundo y por liderar una transición energética ordenada y disciplinada. Nuestro objetivo es convertirnos en una empresa integrada de energía con un negocio tradicional competitivo, que busca la diversificación en oportunidades de negocio bajas en emisiones, y que está a la vanguardia en la lucha contra el cambio climático y el uso de la innovación y la tecnología para liderar los esfuerzos de descarbonización en Colombia y América Latina”, afirmó Felipe Bayón, presidente de Ecopetrol.

La Compañía registra avances sustanciales en este sentido. En marzo del presente año puso en marcha, en la Refinería de Cartagena, su primer piloto de producción de hidrógeno verde en Colombia, con el fin de recopilar información sobre la operación, mantenimiento, confiabilidad y escalabilidad de las tecnologías utilizadas.

Esta prueba hace parte de un robusto plan para la producción de hidrógeno verde, azul y blanco, el cual cuenta con metas a corto, mediano y largo plazo, y una inversión anual promedio cercana a los USD$140 al 2040.

El hidrógeno que se produzca tendrá cuatro aplicaciones: uso en operaciones propias, mezcla de hidrógeno con gas para uso térmico, nuevos productos de bajo carbono para mercado doméstico y de exportación y movilidad sostenible.

Para avanzar en este último frente, Ecopetrol firmó con Toyota un acuerdo por tres años para realizar pruebas de movilidad en un vehículo con hidrógeno verde en el Centro de Innovación y Tecnología del Caribe, ubicado en Cartagena, un moderno espacio que la empresa ha creado para innovar y responder a los desafíos de la transición energética.

Adicionalmente, para potencializar su Plan Estratégico de Hidrógeno, Ecopetrol firmó una alianza con seis empresas internacionales para desarrollar proyectos específicos para descarbonizar la producción de hidrógeno de las refinerías y en iniciativas de uso industrial, entre otras.

Ecopetrol seleccionó como aliados estratégicos a las compañías Total Eren y EDF de Francia, Siemens de Alemania, H2B2 de España, Empati de Reino Unido y Mitsui de Japón, luego de un proceso riguroso de selección.

Renovables, clave en plan de descarbonización

Otro de los focos en los que viene avanzando el Grupo Ecopetrol es la incorporación de energías renovables a su matriz energética. su meta es incrementar entre 400 y 450 MW su capacidad de autogeneración entre 2023 y 2024.

Actualmente, cuenta con dos parques solares en operación en el municipio de Castilla La Nueva en el Meta que abastecen parte de la demanda de energía de sus operaciones en esa región. Los ecoparques solares Castila y San Fernando suman de más de 80 megavatios (MWP) de potencia instalada.

Su entrada en funcionamiento evita la emisión de aproximadamente 718 mil toneladas equivalentes de CO2 (dióxido de carbono) a la atmósfera en un periodo de 15 años, lo que equivale a la siembra de más de 4 millones de árboles.

El Grupo Ecopetrol planea seguir incrementado su presencia en proyectos de energía solar con la instalación techos fotovoltaicos en áreas administrativas y prevé completar al menos 8 parques solares en los próximos años principalmente en las regiones del Magdalena Medio, Llanos Orientales y sur del país.

Adicionalmente, continúa la evaluación y maduración de proyectos de energía eólica, biomasa, geotermia, así como pequeñas centrales hidroeléctricas y uso de baterías de almacenamiento.

Agosto 2022

Edición 178 - Sostenibilidad: Energía Renovable 2022          


Más que tener una estrategia de sostenibilidad, en Davivienda somos sostenibles

Foto Davivienda

Por Lina M Toro Osorio, jefe de Sostenibilidad Davivienda Colombia


Cuando hablamos de una empresa sostenible nos referimos a aquellas compañías que logran encontrar un balance entre su propósito desde el core del negocio y garantizar su permanencia en el tiempo, donde no solo ella como organización crece, también lo hacen sus trabajadores, sus clientes, la comunidad donde desarrolla sus actividades y el entorno. Aquella que esté dispuesta a emprender este proceso debe partir de la creación de estrategias y políticas que respondan a los intereses comunes, que permitan transformar, innovar y renovar las dinámicas y que estas hagan parte del propósito mismo de la empresa.

En términos de gestión ambiental es claro que necesitamos actuar y hacerlo pronto, pues solo así podremos evitar y/o mitigar los grandes desafíos que hoy tenemos como sociedad. La noticia alentadora es que diferentes acuerdos, procesos internacionales y compromisos por parte del sector privado demuestran que se está afrontando el problema y que cada vez son más las compañías que se preguntan cómo contribuir a la solución de esas problemáticas que nos afectan a todos.

Más que tener una estrategia de sostenibilidad, en Davivienda somos sostenibles, entendemos un modelo de negocio ambientalmente correcto y por eso mitigamos nuestros impactos ambientales directos e indirectos en el desarrollo de todas las actividades del negocio, financiamos proyectos de energías renovables, infraestructura sostenible y programas de eficiencia energética e impulsamos emprendimientos que piensan a futuro.

A través de nuestros productos y servicios hemos contribuido al cambio de hábitos por parte de los consumidores financieros y, con ello, aportar a la transición hacía una economía baja en carbono: a corte de junio de 2022, alcanzamos un saldo de cartera para financiación de proyectos sostenibles de COP 12,3 billones. Desde nuestras líneas verdes, aquellas que aportan a la mitigación y adaptación del cambio climático, a corte de junio de este año logramos un saldo por COP 2,9 billones.

Asimismo, este año nos convertimos en el primer banco en financiar un paquete de proyectos de eficiencia energética de GreenYellow en Colombia, los cuales permitirán generar 66 MWh de ahorro de energía por año, equivalente a una disminución del 22% en la factura energética, lo que significa una mejora sustancial de la huella de carbono en dichos proyectos.

Actualmente, junto con Asobancaria y SFC nos encontramos participando en el piloto de implementación de la Taxonomía verde en Colombia, con el objetivo de generar una guía que facilite la implementación de la misma en el sector financiero en Colombia. Esta permitirá unificar la identificación de proyectos con objetivos ambientales e impulsará la movilización de recursos para así cumplir con los compromisos de Colombia priorizados frente al Acuerdo de París, y lograr una medición unificada por parte de las diferentes entidades financieras del país.

Adicionalmente, y como reflejo de nuestro compromiso frente al cambio climático contamos con nuestro primer Reporte TCFD en el que presentamos nuestra gestión, avances y compromisos en asuntos climáticos.

A nivel interno, y conscientes del impacto ambiental en nuestra operación, tanto en Colombia como en Centroamérica redujimos el consumo de agua, energía y papel, así como nuestra huella de carbono, y aumentamos la generación de energía limpia con respecto a 2020: 165% en Colombia y 448% en El Salvador. Un hecho que vale la pena mencionar es que a partir de 2021 en Davivienda compensaremos anualmente el 100% de nuestro consumo energético, mediante la compra de certificados de fuentes de energía renovable (C-FER).

Cumplir con nuestro propósito de enriquecer la vida con integridad implica un respeto no solo por las personas, por su bienestar y progreso, sino por todo aquello que nos rodea. Somos conscientes del enorme poder de transformación que implica nuestro modelo de negocio y es por eso que operamos con un alto grado de conciencia y sensibilidad, pues es el camino para enfrentar los retos que tenemos como sociedad, para transformar realidades, avanzar hacia un progreso sostenible y pensar a futuro.

Agosto 2022

Edición 178 - Sostenibilidad: Energía Renovable 2022          


Hacia Net Zero, ¿Cómo podemos salvar nuestros Edificios y Ciudades del mañana?

Foto AECOM Colombia

Por AECOM Colombia


Los edificios y la construcción son responsables de cerca del 39 por ciento de todas las emisiones de carbono a nivel mundial, y las emisiones operativas de la energía solo representan el 28 por ciento. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas ha hecho sonar la alarma y ha dicho: “Cualquier nuevo retraso en la acción global anticipada concertada sobre adaptación y mitigación perderá una breve y rápida ventana de oportunidad para asegurar un futuro habitable y sostenible para todos”.  

En Colombia, el pasado mes de junio de 2022 fue presentada la Hoja de Ruta de Edificaciones Neto Cero Carbono, la cual establece acciones a corto, mediano y largo plazo para toda la cadena del sector de la construcción: que incluye la planificación urbanística, materiales, transporte y distribución, diseño, etiquetado, certificación, uso de agua y energía, gestión de residuos.

Pese a las alarmantes cifras del IPCC, asociadas a la industria de la construcción, en Colombia, de acuerdo con el documento de la Hoja de Ruta de Edificaciones Neto Cero Carbono, la línea base de emisiones GEI de las edificaciones es menor a la global: “las emisiones de las edificaciones representan alrededor del 7% de las emisiones nacionales. Cuando se excluyen las emisiones del sector Agricultura, Silvicultura y Uso del Suelo (AFOLU, por sus siglas en inglés), se observa un aporte de las edificaciones que varía entre 16,4% en 2020 a 11,9% en 2050. Por su orden de magnitud, las generadas por las edificaciones son comparables con las que genera la industria nacional” (Universidad de los Andes & Hill, 2021)”.

Fuente: UN Environment and Int. Energy Agency
Fuente: Hoja de Ruta de Edificaciones Cero Carbono (CCCS)

Lo anterior, indica que en nuestro país si bien no hemos aún alcanzado las alarmantes cifras globales, si se evidencia una clara tendencia, la cual demuestra que la industria de las edificaciones es esencial para lograr los compromisos climáticos establecidos en el Acuerdo de París y debido a la importancia de ésta en la economía, se convierte en parte fundamental dentro de la estrategia climática de largo plazo del país y convierte al sector de la construcción en uno de los sectores con gran potencial de mitigación e influencia para el cumplimiento de las metas globales a 2050.

Si bien es cierto, se han venido adelantando acciones importantes de tipo normativo, técnico y legislativo de mitigación ante los impactos negativos en el cambio climático, y de igual manera el gobierno nacional y los actores públicos locales han incorporado este asunto como parte fundamental de sus agendas y por ende para la consecución de recursos que puedan financiar dichas iniciativas y estrategias, la evaluación del escenario del IPCC demuestra que limitar el calentamiento a menos de 1,5°C requiere que las emisiones globales de gases de efecto invernadero alcancen su punto máximo entre 2020 y 2025 a más tardar y se reduzcan en al menos un 43% para 2030. Esto indica que, sin una acción proactiva radical, va a ser muy difícil lograrlo.

Como contribuyente clave de las emisiones de carbono, la industria de la construcción debe sin duda alguna responder. Necesitamos construir edificios, espacios públicos e infraestructuras flexibles y positivas en carbono, al mismo tiempo que actualizar y adaptar nuestros activos existentes para reducir la huella.  

Sin cambios, los edificios de antaño no prosperarán en una sociedad neta cero y pueden convertirse en “activos varados”, convirtiéndose en uno de los mayores desafíos que enfrenta el sector inmobiliario y de infraestructura en la actualidad. Estos edificios continuarán impactando negativamente nuestra capacidad para cumplir con los objetivos de carbono y los costos de funcionamiento aumentarán. Por tal razón, debemos actuar ahora para evitar que estos activos se vuelvan menos deseables para los futuros usuarios e inquilinos y menos valiosos para los inversores y propietarios.   

Para alcanzar los objetivos establecidos en el Acuerdo de Paris, que pretenden limitar el calentamiento global a muy por debajo de los 2 grados centígrados, debemos considerar toda la vida operativa de un activo. La reducción de las emisiones operativas requiere un enfoque multifacético, que impulse la eliminación de carbono en la energía, los residuos, el combustible, los refrigerantes, el agua y las aguas residuales, y el transporte. Esto incluye tomar, entre otras, algunas acciones como:

  • Reacondicionar los activos existentes para la resiliencia.
  • Priorizar la clasificación de los edificios existentes para reducir las emisiones operativas: la búsqueda de cero emisiones netas no tiene por qué tener el alto costo de las emisiones incorporadas de los nuevos desarrollos.
  • Repensar el diseño de nuevos edificios, espacios públicos e infraestructura y analizar cómo actualizamos el “stock“ de los existentes para satisfacer nuestras cambiantes necesidades ambientales y sociales.
  • Explorar cómo actuar para eliminar el carbono operativo y el de la construcción, desde el mismo proceso de planificación y diseño, se puede cambiar drásticamente la resiliencia de un edificio e impactar el nivel de riesgo asociado para los propietarios e inversores, para esto, las normas de sostenibilidad como BREEAM, LEED, CASA y WELL, entre otras, proporcionan un marco para la planificación del desarrollo sostenible y pueden ayudar a establecer escenarios más claros de los impactos en el desarrollo.
  • Las políticas de la incentivación desempeñan un papel integral en la educación, el manejo inteligente de los recursos, desechos, la equidad y la movilización, serán vitales para alcanzar rápidamente los objetivos de carbono.
  • Incorporar políticas y acciones claras para dar forma a la resiliencia climática, como sistemas de fijación de precios, planes de reducción de emisiones que sean de fácil acceso y comprensibles para las comunidades, al igual que políticas para detener paulatinamente la venta de automóviles con motor de combustión interna.
  • Planificar y diseñar estrategias de Ciudad Inteligente que permitan hacer uso más eficiente de los recursos, disminuir los tiempos de desplazamiento con información en tiempo real y el uso prioritario de energías renovables.
  • Incorporar en la planificación y diseño de nuestras ciudades el paisajismo como elemento clave de nuestros proyectos, donde las soluciones basadas en la naturaleza (NBS) tienen un papel protagonista.
  • En términos de infraestructura y movilidad, deben ser prioridad los viajes sostenibles y la conectividad de sus redes, que debe articularse claramente en la asignación de inversión local. Las soluciones varían dependiendo de los desafíos locales, especialmente si tenemos en cuenta, las condiciones geográficas y climáticas tan diversas existentes en un país como el nuestro. 
  • El mercado de la movilidad ofrece múltiples alternativas que van desde servicios de movilidad compartida hasta vehículos de micro movilidad, todas mostrando potencial para reemplazar modos de viaje insostenibles. Se debe poner a disposición de los usuarios una oferta competitiva, una red de transporte sostenible altamente conectada que incluya el transporte público, el vehículo eléctrico, la bicicleta, el caminar y el scooting. El gasto público asignado en infraestructura de viajes sostenibles, marketing y subsidios de transporte público refleja una visión estratégica de una autoridad local que se toma en serio los objetivos de emisiones

Con estos, entre muchos otros aspectos, con el apoyo adecuado, buena articulación y sinergia entre el sector público y el privado, podemos diseñar y actualizar nuestros edificios, espacios públicos, infraestructura y comunidades, para crear activos resilientes al clima, que sirvan a nuestro planeta y comunidad.

Eliminar el carbono operacional y el carbono incorporado, no es solo un responsable sentido comercial, que se convierte en un deber ético para todos quienes estamos involucrados en el mundo de la consultoría, el diseño y la construcción, sino que se hace fundamental para un futuro habitable y sostenible para nosotros y especialmente para las generaciones futuras.

Agosto 2022

Edición 178 - Sostenibilidad: Energía Renovable 2022          


Economía circular, una de las iniciativas de Claro para reducir su huella de carbono

Foto Claro Colombia

Por Claro Colombia


Claro, por medio de Claro por Colombia, en su estrategia de sostenibilidad, trabaja en consolidar proyectos ambientales que garanticen que su operación sea cada vez más eficiente, con energías limpias y esquemas de economía circular, y así cumplir su propósito de reducir su huella de carbono y emisiones en un 30 por ciento para el 2025, y en un 51 por ciento para el 2030. La meta a largo plazo es llegar a cero emisiones para el 2050.

Trabajamos para consolidarnos como una empresa más sostenible e incluyente, con la búsqueda y adopción de las mejores prácticas ambientales. Por eso, entre 2020 y 2021, nos unimos al Pacto País y la alianza de descarbonización del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, siendo una de las 100 primeras empresas en comprometernos a establecer metas y compromisos voluntarios de reducción de emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero) y aportar a la Estrategia Colombia Carbono Neutral”, afirmó María Consuelo Castro, gerente de Claro por Colombia,

En materia de eficiencia energética, se han instalado paneles solares en estaciones base, gestión de emisiones, economía circular, la logística inversa para la recuperación de equipos y la ejecución de acciones para generar una mayor conciencia ambiental en sus más de ocho mil colaboradores directos y más de 60 mil indirectos.

En los últimos 3 años con nuestro esquema de economía circular y logística inversa hemos recuperado más de 6 millones de equipos tecnológicos, evitando así el consumo de cerca de 3 millones de m3 de agua, una cantidad equivalente a lo que se requeriría para llenar más de 1.163 piscinas olímpicas. Específicamente en lo que va corrido del 2022, hemos logrado recuperar 1.216.776 evitando el uso de agua equivalente a 235 piscinas olímpicas.

Logros sostenibles en 2021

El año pasado, Claro logró reducir su huella de carbono y avanzó en su propósito de sostenibilidad ambiental. La compañía evitó la generación de más de 6 mil toneladas de CO2, redujo el consumo de agua en 1.035.414 equivalente a 415 piscinas olímpicas e impidió la emisión de 1.686 toneladas de CO2 por la no compra de equipos nuevos.

A su vez, logró transformar 62 estaciones base que ahora cuentan con paneles solares para su funcionamiento, con lo que se espera una disminución en el consumo de combustible de cerca de 3.109 toneladas de CO2 al año. Estas estaciones se encuentran ubicadas en zonas rurales y apartadas en las que no hay fuentes de energía comercial.

“El compromiso de la compañía está enfocado en transformar la vida de más colombianos con la tecnología a través de sus pilares: cobertura, acceso, ecosistemas digitales e inclusión social, carbono neutral y cultura sostenible”, finalizó Castro.

Agosto 2022

Edición 178 - Sostenibilidad: Energía Renovable 2022          


¿Cuál es el papel de la salud en el desarrollo sostenible?

Por Ana Dolores Román, Gerente General de Pfizer para Colombia y Venezuela


La salud es clave para la recuperación de las economías, la equidad, el progreso y el desarrollo social.

Desde hace 3 años, el mundo se enfrenta a una crisis sanitaria mundial sin precedentes: el covid-19, que además de afectar la vida de millones de personas, desestabilizó la economía y generó un impacto negativo en el progreso y desarrollo mundial.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, conocida como Rio+20, en su documento final “El futuro que queremos”, señala que “la salud es una condición previa, un resultado y un indicador de las tres dimensiones del desarrollo sostenible”, es decir, las dimensiones social, ambiental y económica. Además, recalca que solo se pueden lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible con poblaciones que alcancen un estado de bienestar físico, mental y social.

Adicionalmente, entidades como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), han manifestado la importancia de controlar las curvas de contagio por covid-19 para reactivar la economía de los países.

Dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la salud y el bienestar son pilares indiscutibles e innegociables. “Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades es importante para la construcción de sociedades prósperas”.

Con esto podemos decir que la salud es fundamental para la reactivación económica, la competitividad y el progreso de todos los países.

La telemedicina es clave para la sostenibilidad

El acceso a la salud es indispensable para la sostenibilidad mundial, y desde la pandemia, la telemedicina se convirtió en un cómplice para ampliar la cobertura del servicio, facilitar los procesos y simplificar la labor de los trabajadores de la salud.

De acuerdo con el Ministerio de Salud y Protección Social, en Colombia, a diciembre de 2021, el “4,27% de los prestadores de servicios de salud habilitados del país (han) ofertado telemedicina”, lo que indica que 3.368 prestadores de servicios de salud cuentan con 122 servicios habilitados.

Y el panorama cada día es más favorecedor, entre diciembre de 2020 y diciembre de 2021, se observó un incremento de la oferta de servicios habilitada en la modalidad de telemedicina, 25% en las sedes de prestadores que ofrecen TM y 12% en los servicios habilitados, de acuerdo con este mismo ministerio.

Esto se debe a los innumerables beneficios de la telemedicina, entre los que podemos encontrar: monitoreo remoto de pacientes, ahorro en tiempo y costo de transporte, reducción de tiempo de espera y visitas a centros médicos, lo que optimiza la prestación del servicio de salud y mejora la calidad de vida de los pacientes.

En el país, los servicios que más se ofrecen por telemedicina son medicina general, psicología, medicina interna, pediatría, nutrición y dietética, ginecoobstetricia, dermatología, ortopedia y/o traumatología, radiología, enfermería, psiquiatría, neurología, fisioterapia, diagnóstico cardiovascular, cardiología, de acuerdo con el Ministerio de Salud y Prosperidad Social.

Cada día más profesionales de la salud, de diferentes especialidades, llegan a los lugares más lejanos gracias a la telemedicina. Y para que la transformación digital siga contribuyendo a la prestación del servicio sanitario en el país, es necesario aunar esfuerzos públicos y privados para seguir conectando a los médicos de Colombia con los pacientes.

Sumado a esto, es importante resaltar que la innovación en materia de salud consiste en transformar la vida de las personas con nuevas herramientas, instrumentos, terapias y recursos. Desde Pfizer seguiremos brindando soluciones y buscando experiencias cada vez más significativas para cambiar la vida de los pacientes.

Agosto 2022

Edición 178 - Sostenibilidad: Energía Renovable 2022          


Retos del nuevo gobierno para la transición energética

Por Inés Elvira Vesga, socia Holland & Knight


La transición energética fue la bandera del gobierno de Iván Duque y lo es también del gobierno entrante.  El gobierno del Pacto Histórico encuentra un país que multiplicó por 100 su capacidad instalada en fuentes renovables y que cuenta con un marco regulatorio para continuar desarrollando este tipo de iniciativas, sin perjuicio de la regulación faltante de las mejoras a la existente según las recomendaciones efectuadas hasta el momento.

Los avances en esta materia son notables, no obstante, hay muchas tareas pendientes, cuellos de botella que deben ser resueltos para aprovechar toda la capacidad que tiene Colombia para ponerse en primer lugar en Latinoamérica.  A continuación describimos tres de los más relevantes obstáculos que deben ser resueltos en pro de la anhelada transición.

En primer lugar, se necesita coordinación institucional para sacar adelante las iniciativas que están hoy en las hojas de ruta y en la regulación. Las hojas de ruta, son instrumentos importantes para definir las metas a corto, mediano y largo plazo, y en ellas se definen labores específicas para las entidades que intervienen en el sector.  De esta forma, la ANLA, las Corporaciones Autónomas Regionales, la CREG, el Ministerio de Minas, la UPME entre otros, deben cooperar coordenadamente no solo en el proceso de enriquecimiento del marco normativo sino en el trámite de permisos, licencias y autorizaciones que estos proyectos demanden.

En segundo lugar, los proyectos deben tener condiciones de accesibilidad en materia de transporte (e.g. puertos marítimos, red férrea, red fluvial, red vial) pues la ausencia de estas condiciones mínimas les resta competitividad. y en algunos casos lo hace inviables. Los aerogeneradores, son equipos de dimensiones colosales, que requieren condiciones de transporte especiales. La Guajira, Bolívar y el departamento del Atlántico, en donde se presentan las mejores condiciones para este tipo de proyectos, no cuentan con la red vial requerida para facilitar la logística. Lo mismo sucede en los departamentos de Córdoba, San Andres, Atlántico, Cesar, Sucre, Arauca, Meta y Vichada en los que la radiación solar es óptima para proyectos solares. De otra parte, Colombia no ha aprovechado nunca el potencial fluvial con el que cuenta, y la infraestructura portuaria en el Pacífico y el Caribe es insuficiente. Somos un diamante en bruto en materia de infraestructura y no hemos sabido aprovechar las bendiciones de la naturaleza para ser el país mas rico del continente.

Finalmente, es importantísimo liderar desde el Estado el diálogo con las comunidades para contrarrestar la desinformación y el activismo judicial que ha llevado a la suspensión de proyectos importantes para la seguridad energética. El empoderamiento de las comunidades como instrumento de gestión social, no puede conducir a que el proceso de toma de decisiones deba ser concertado permanentemente, máxime cuando de seguridad energética se trata. Las comunidades deben ser partícipes de los proyectos pues son las que conviven con ellos en su territorio, pero hay que garantizar al resto de la población el acceso a los bienes y servicios a través del desarrollo de proyectos y la primacía del bien común no puede encontrar excepciones en relación con el manejo social.

Son grandes los retos y requieren mucho control administrativo y determinación institucional. Buena suerte al entrante presidente.

Gracias a las condiciones territoriales de Colombia, el país cuenta con una gran oportunidad en materia energética. Sin embargo, cuenta con una serie de retos que debe afrontar para lograr posicionarse como referente y generador. Holland & Knight da a conocer dichos desafíos.

Agosto 2022

Edición 178 - Sostenibilidad: Energía Renovable 2022          


Energía solar, un impulso a la competitividad

Por David Alfredo Ochoa Lotero, director Portafolio Ambiental Seguros SURA Colombia


Desde SURA comprendemos la importancia actual que tiene la energía solar para contribuir al logro de los compromisos nacionales e internaciones, relacionados con la reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y la mitigación del cambio climático.  Lo anterior, entendiendo que esta energía es generada a partir de una fuente que se renueva de manera natural y evita así el uso de recursos no renovables y de altas emisiones como el carbón o el petróleo. Pero más allá de una “tecnología limpia”, es importante destacar la importancia que tiene la energía solar como un impulsador para la competitividad del sector y entender los retos y oportunidades que se generan en el proceso.

Este impacto empieza desde la democratización de la generación de energía, donde los consumidores pueden pasar a ser también los productores en un mismo sitio. Dicha dinámica produce una serie de eficiencias en el sector, al disminuir la necesidad de transportar la energía a grandes distancias y al generar redes con otros usuarios que la producen y consumen.

Esto se puede observar en el crecimiento exponencial que ha tenido la energía solar y en la disminución de costos cercana al 30% en los últimos 5 años, apalancado principalmente por la comercialización de tecnologías más económicas, los nuevos modelos de contratación que no requieren la inversión directa del usuario final y los beneficios tributarios que existen para el desarrollo de este tipo de proyectos. Por su posición geográfica, Colombia se ubica en los principales países con mayor abastecimiento de energía solar a nivel global, pues la gran mayoría del territorio cuenta con radiación solar.

Luego de entender sus beneficios y bondades, también se hace relevante destacar algunos de los retos, oportunidades y riesgos que surgen en este ecosistema, con el fin de ejecutar proyectos seguros, rentables y con un menor impacto ambiental y social en el largo plazo:

  • Los residuos generados por los sistemas solares y los actores necesarios para su correcto aprovechamiento y disposición.
  • Actores, insumos y tiempos necesarios en toda la cadena de abastecimiento.
  • Igualdad de género, entendiendo la predominancia de hombres en el desarrollo de estos proyectos.
  • Impactos ambientales en la extracción, transporte y fabricación de los sistemas.
  • Incertidumbre de la generación de energía para el inversionista.

A partir de estos insumos, desde SURA hemos creado una propuesta de valor que permita entregar a las empresas capacidades y conocimiento sobre las oportunidades y beneficios, complementando con el aseguramiento y la gestión de los riesgos y retos que surgen en el proceso, como lo son:

  • El seguro de eficiencia energética y generación de energía permite garantizar el cumplimiento de la promesa de ahorro o generación de energía, entregando confianza a las partes.
  • La solución de energía solar protege a los diferentes actores y clientes ante el hurto o daños generados al sistema de generación de energía solar durante el transporte, montaje y operación del proyecto, permitiendo desarrollar paquetes a la medida de las necesidades del cliente.
  • Servicios y acompañamientos por parte del equipo de Administración de Riesgos sobre la gestión de riesgos en la contratación, los beneficios tributarios, los riesgos en la contratación, entre otros.

Con este panorama general, donde evidenciamos las grandes oportunidades que tiene la energía solar en Colombia, así como los retos que acarrea, las empresas pueden tener un gran punto de partida para adentrarse en el mundo de las energías renovables.

El Grupo SURA ofrece, en materia de energía solar, las aptitudes de Colombia gracias a su ubicación geográfica, los beneficios, retos y oportunidades enmarcados en un nuevo escenario que día a día se posiciona como centro de interés internacional y gubernamental.

Agosto 2022

Edición 178 - Sostenibilidad: Energía Renovable 2022          


Soluciones Fotovoltaicas para Alumbrado Público

Foto Inadisa

Por Inadisa


La evolución tecnológica y los desarrollos que tenemos actualmente, nos han permitido optimizar nuestra forma de vivir, un ejemplo de esto es la manera de generar electricidad, la cual hoy en día se puede a través de un sistema fotovoltaico, eólico, biomasa, etc. nos permite utilizar fuentes no convencionales y renovables, aunque cada una de estas tecnologías tiene sus particularidades, su evolución ha sido constante en los últimos años, adicional a ello su promoción y divulgación cada vez es mayor.

Los sistemas fotovoltaicos hoy por hoy, son una de las principales alternativas al momento de buscar una transición energética y han llegado a ser una buena solución para los sistemas donde el consumo eléctrico es predecible en el tiempo, un ejemplo de ello son los sistemas de iluminación pública que incorporan este tipo de desarrollos.

A este tipo de sistemas fotovoltaico incorporados a las luminarias, se han presentado soluciones como una solución a la alta demanda que produce una luminaria encendida toda una noche, sin embargo, por el desconocimiento y mala interpretación, esta tecnología cada vez genera menos adeptos en el mercado, sin embargo, con desarrollo e investigación se puede llegar a un producto óptimo para cada necesidad.

Desde INADISA hemos visto la transición tecnológica y las nuevas tecnologías que han traído al alumbrado público, ya que ofrece una solución a zonas de difícil acceso con una red eléctrica; por ello desde hace más de 3 años hemos llevado a cabo investigación, desarrollos y avances en un producto con las características que requiere el mercado actual, con el respaldo y confiabilidad que tenemos sobre nuestros productos.

El funcionamiento consiste en la recolección de energía en el día a través de un panel fotovoltaico y con un controlador de carga MPPT transfiere la energía en un conjunto de baterías de litio para su almacenamiento. En la noche, el mismo controlador suministra la energía a la luminaria bajo las características programadas y adicional supervisa el estado de las baterías, de esta manera nuestros sistemas mantienen una constante supervisión en sus principales componentes.

Al ser este tipo de sistemas dependientes de factores como el clima, deben tener en cuenta algunas consideraciones que aseguren un buen dimensionamiento de sus componentes según los requerimientos puntuales, como, por ejemplo, hacer un sistema de iluminación fotovoltaica en una zona como Bogotá no es igual que para una ciudad como Barranquilla, por lo que cada tipo de solución cambia y se adapta a su entorno.

Como empresa estamos comprometidos con la innovación, desarrollo y alternativas en pro de soluciones más amigables con nuestro ambiente, siempre en búsqueda de ofrecer productos que satisfagan a nuestros clientes y manteniendo la calidad que nos ha caracterizado por 34 años en la industria colombiana.

Agosto 2022